31 de julio (Urgentebo).- Las Redes Sociales (RRSS) en especial Facebook se han convertido, de un tiempo a esta parte, en una de las herramientas de los delincuentes, quienes captan a sus víctimas y cometan delitos contra la mujer, incluyendo el feminicidio.
Amalia C., una joven Chuiquisaqueña, fue asesinada por Jonathan Elías Samo, quien para ocultar su delito y envolvió los restos de su víctima en un yute para ocultar su cuerpo. El agresor conquistó a la víctima por conversaciones en WhatsApp y Facebook durante un año y le ofreció una mejor oportunidad de vida si se trasladaba a La Paz, pero encontró la muerte. Este es uno de los últimos casos en que los criminales actuan mediante las redes sociales
Sergio Bustillos, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) La Paz, explicó que los mensajes que se difunden en las plataformas son distintos. Las propuestas son variadas y, en el caso de la mujer, son usadas incluso por los tratantes con el fin de cometer una serie de ilícitos.
“Hoy en día las redes sociales se han convertido en herramientas para los ilícitos, para captar gente, jóvenes. En sí, un sinfin de cometidos que se pretenden. Por eso es importante el entorno de la familia, que se genere esa confianza para ver a qué tipo de información accede un niño, niña, adolecente y joven”, recomendó.
El 12 de julio, la Policía informó que una niña de 12 años fue violada en Santa Cruz por cuatro menores de edad y dos mayores de edad. La víctima fue contactada por Facebook.
En una entrevista psicológica, la víctima reconoció a los autores del hecho e indicó que conoció a uno de los menores mediante la red social, acordó una cita en la plazuela del barrio magisterio de la ciudad de Santa Cruz.
La niña y el otro menor se dirigieron al domicilio de Daniel M. S. M. donde también se encontraban los otros adolescentes involucrados y con quienes consumieron bebidas alcohólicas. Esta situación fue aprovechada por los adolescentes quienes procedieron a abusar sexualmente de la víctima, hecho que fue filmado y posteriormente publicado en las RRSS.
En mayo, la Policía Boliviana descubrió que una joven de 16 años apodada la “Perucha”, era la líder de una red de proxenetas, que reclutaba a colegialas en El Alto a través del Facebook. Luego ofrecía trabajos sexuales en el Perú.
La banda de la “Perucha”, estaba compuesta por cuatro personas y 12 estudiantes que tenían entre 13 y 16 años. Ella oscilaba los 14 años de edad.
En el 2015, internos de la cárcel de San Pedro de La Paz, contactaron a menores de edad a través de las redes sociales para que presten servicios sexuales.
Los reclusos abren cuentas falsas en Facebook y desde esa plataforma engatusan a sus víctimas.
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