Febrero 11, 2026 -HC-

“Detrás de la careta uno se desinhibe totalmente”: ¿Qué se siente usar el disfraz del pepino?


Miércoles 11 de Febrero de 2026, 12:00pm




11 de febrero (Urgente.bo).- El concejal de La Paz Javier Escalier lleva 40 años poniéndose la careta de uno de los personajes más emblemáticos del Carnaval de Bolivia, el pepino. Desde que era un niño observaba a cientos de pepinos bajar por la avenida Mariscal Santa Cruz, del centro paceño, encabezando el carro alegórico de la Alcaldía, dando inicio al Carnaval, relató a Urgente.bo.

Esa imagen de infancia se convirtió en una tradición que hoy define su casa, su familia y su manera de vivir esta festividad. “Mi casa es La Casa del Pepino. En carnaval se viste de pepino, de serpentinas, máscaras. Todos me piden prestado un traje para sus fiestas”, contó.

El concejal no solo participa en la entrada; sino también, vive el personaje. Cada año sale a los mercados disfrazado de pepino sin que nadie lo reconozca, juega con los niños, molesta a las vendedoras del Mercado Rodríguez y recorre el Prado lanzando monedas y “chicoteando” con el ‘matasuegra’. “Es verdaderamente una alegría”, dijo.

“Uno se desinhibe totalmente. Sin la máscara uno está nervioso, pero te pones la careta y eres otra persona. Cambia tu personalidad. Haces mil piruetas, bailas, te sacudes, echas harina, mistura, es un desestrés”, expresó y explicó que el pepino permite gritar, reír, soltarse. “Es como ponerse la careta y poder gritar. Uno se siente poseído por un personaje tan lindo que, nomás de verle su carita, ya te dan ganas de reír”, indicó.

El pepino no solo es reconocido por su traje colorido; sino también, por su voz. “Es la voz de Pipiripi. Como el pepino era jocoso, se inventó ese falsete. Además, así ocultabas tu voz y podías hacer travesuras sin que te reconozcan”, indicó y añadió que el guante tiene la función de “ocultar el anillo de casado”, agregó.

El origen del pepino se remonta a la llegada de circos europeos a La Paz. Entre ellos, un payaso llamado “Pepino Podestá”, un arlequín cuyo vestuario enamoró a los niños paceños, por lo que los padres decidieron confeccionar para sus hijos incorporando características urbanas. “Ahí aparece el kusillo, que llevaba ese símbolo, como el chorizo (la matasuegra) ”, sostuvo Escalier.

Las telas de colores venían de Europa, especialmente el charmé de Italia y Francia, que le dio ese carácter festivo y llamativo al traje. Posteriormente, el pepino adquiere ciudadanía paceña. Primero fue de las altas esferas, pero luego se volvió popular, porque la tela para confeccionar el traje era económica.

El pepino tiene más de 200 años de historia y es parte importante de la identidad de la ciudad, es por eso que el concejal fue parte de la normativa que declaró al pepino Patrimonio de los paceños en 2015 y ahora impulsa que el 2026 sea el año de su reivindicación. “Queremos preservar nuestras costumbres y tradiciones, que ningún otro país nos pueda arrebatar este personaje tan importante”, dijo.

“Desde mis 20 años bailo de pepino. Hace 40 años que lo hago y cada año me mando a hacer varios trajes porque siempre hay que prestar a los amigos”, señaló y aseguró que el Carnaval de La Paz no lo mismo sin sus “vestidos festivos de pepino”.

.