14 de febrero (Urgente.bo).- El homenaje de Banco BISA a los nueve departamentos del país comenzó en Oruro, tierra de rebelión, fe y memoria popular. En el año en la región conmemora los 245 años de la gesta encabezada por Sebastián Pagador, el Banco decidió abrir su serie de tributos regionales con La historia del Chiruchiru y la Virgen del Socavón, el relato que da sentido espiritual al Carnaval de Oruro, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2001.
Se trata de uno de los relatos más poderosos del imaginario boliviano, recuperado por la historiadora boliviana Sayuri Loza, quien destaca por valorar la transmisión de la tradición oral como una forma de construir la identidad cultural del país. Oruro es un territorio donde la historia de la fe popular se entrelaza con la memoria minera y la devoción que convoca cada año a miles de peregrinos.
El relato del Chiruchiru cuenta así la historia de un ladrón que vivía oculto en el cerro Pie de Gallo, en los tiempos de esplendor de la plata. Aunque robaba, tenía un código: no quitarle nada al pobre y encomendarse siempre a la Virgen antes de cada incursión. Tras romper su promesa y herir a un humilde peón, el Chiruchiru quedó mortalmente herido.
En sus últimos momentos —dice la tradición oral— fue acompañado por la Virgen, quien lo guio hasta su refugio y lo sostuvo en su agonía. Al amanecer, los pobladores encontraron su cuerpo en paz y, en el muro de su guarida, la imagen de la Virgen de la Candelaria, origen del santuario del Socavón y de la peregrinación que hoy marca el corazón del Carnaval de Oruro.
Con esta historia, BISA dio inicio a una serie que recorrerá los nueve departamentos del país —y que también incluirá a El Alto, que este 6 de marzo celebrará 41 años de fundación— con relatos que explican el origen simbólico de las principales devociones, fiestas y tradiciones regionales. El objetivo es acercar estas narrativas a nuevas generaciones y rescatar el valor de la tradición oral como parte del patrimonio cultural de Bolivia.
La propuesta cultural de este año dialoga con la experiencia impulsada por el banco en 2025, cuando BISA presentó los platos emblemáticos de cada región y los “deconstruyó” para promover la diversidad culinaria del país. Si el año pasado el recorrido fue por los sabores de Bolivia, este 2026 el viaje es por sus mitos y leyendas, entendidos como la base simbólica que sostiene la identidad de cada territorio.
Los relatos elaborados a partir de la investigación de Sayuri Loza serán difundidos a través de las redes sociales de Banco BISA, así como en medios digitales y medios tradicionales, con la intención de amplificar su alcance y convertir cada efeméride departamental en una oportunidad para reencontrarse con las historias que explican quiénes somos y por qué celebramos.
Oruro resume la potencia de lo sagrado, lo popular y lo festivo en una sola imagen: miles de danzarines que avanzan de rodillas hasta el Socavón. No bailan para lucirse: bailan porque, según la leyenda, la Virgen bajó hasta la cueva de un ladrón para recordarle a su pueblo que incluso el más perdido merece una última oportunidad.


