23 de abril (Urgente.bo).- “Hecho en El Alto es algo que puede tener sello propio y empezar a promocionarse”, afirmó Gonzalo Colque, economista y uno de los expositores del Foro Empresarial “El Alto: Potencial Estratégico del Altiplano Marítimo”, que se desarrolló este jueves con el apoyo del Banco de Crédito BCP y Cainco El Alto.
En su exposición, Colque destacó que la urbe alteña tiene potencial para insertarse en el comercio exterior con productos exclusivos y diferenciados, sin necesidad de competir directamente con potencias industriales como China.
“Hay que diferenciarse de China. Podemos tener culturas productivas, empresariales, pero China tiene años de trayectoria y experiencia. La gente trabaja y en muchos sectores el trabajo no es del todo del agrado de la clase trabajadora, pero debemos diferenciarnos y no producir lo mismo que ellos”, mencionó Colque.
El economista explicó que el principal error sería intentar disputar mercados en volumen y precio con economías que producen a gran escala. “El Alto podría fabricar 100 chompas de alpaca, mientras que una sola fábrica en China produce 10.000”, ejemplificó, al señalar que esa brecha hace inviable competir en condiciones similares.
En ese contexto, sostuvo que la alternativa pasa por apostar por productos de nicho, con valor agregado y sello propio. “Hecho en El Alto” puede convertirse en una marca que identifique productos diferenciados y orientados a mercados específicos donde la producción masiva no cubre la demanda.
Colque inició su intervención destacando el potencial de esta urbe, que cuenta con 885.035 habitantes, una cifra que la consolida como una de las ciudades más pobladas de Bolivia; sin embargo, aún no da el paso hacia la exportación ni logra consolidarse como un polo clave de liderazgo en la economía del país.
¿QUÉ VENTAJAS TIENE EL ALTO?
El economista e investigador de la Fundación Tierra resaltó que la ciudad de El Alto cuenta con una base productiva que le permite proyectarse nuevamente hacia la exportación, apoyada en su experiencia histórica en sectores como textiles, cuero y manufactura, aunque contó que este proceso entró en declive durante la bonanza del gas.
“Viene de una tradición productiva y exportadora en textiles en su momento, cuero, zapatos; dio valor agregado, exportó y alcanzó cifras importantes hace 15 a 20 años. Esto entró en declive porque se cerró el mercado preferencial de Estados Unidos, dicen; pero no solo es eso. El Alto quedó atrapado en medio de cambios económicos que tienen que ver con la bonanza del gas, y eso tomó fuerza”, subrayó.
Colque explicó que, durante ese periodo, los dólares baratos desincentivaron la producción orientada al mercado externo, provocando que muchos actores económicos migren hacia actividades comerciales o de servicios.
No obstante, el actual escenario económico abre nuevas posibilidades. “Se están recreando las oportunidades para retomar esa memoria e historia productiva que tiene El Alto”, sostuvo.
El analista planteó que el primer paso es consolidar la presencia en el mercado interno, identificando oportunidades en regiones como Santa Cruz, para luego dar el salto al exterior hacia mercados estratégicos como Perú y Chile.
“Empezar a copar mercados internos. Santa Cruz es un gran mercado: Santa Cruz nos vende azúcar, arroz, pollo, carne. ¿Y El Alto qué vende a Santa Cruz? Esa es la pregunta que no nos planteamos en serio. Esa es la pregunta para pensar en nichos productores. El Alto es un mercado de consumo; Santa Cruz es un potencial mercado para productos alteños, productos de valor agregado, servicios, textiles, algo hay. A partir de ahí empezar a pensar en mercados externos y en países vecinos como Perú y Chile, mercados naturales de exportación”.
LIMITACIONES Y DESAFÍOS
El expositor también advirtió que la economía popular permite la subsistencia, pero no es suficiente para competir a nivel internacional. Gonzalo Colque señaló que, si bien existe actividad productiva, esta enfrenta limitaciones como la baja escalabilidad, el escaso valor agregado y la informalidad.
“La economía popular sirve para el gasto del día, pero no sirve para vender barato y aun así ganar en el mundo. Preferimos importar y eso es más barato que lo nacional. La economía no se caracteriza por producir a bajo costo en grandes cantidades”, afirmó.
En su exposición, detalló que las exportaciones de la ciudad se concentran en diversos rubros, como manufacturas, textiles y materiales, con un valor total cercano a los 22,4 millones de dólares, lo que refleja un potencial existente, aunque aún insuficiente para lograr una inserción competitiva en el comercio exterior. “Puede exportar algo, pero para competir tiene que tener capacidad de llenar un contenedor y para eso hay que escalar”, agregó.
CLAVES PARA EL DESPEGUE
Gonzalo Colque resumió que el desarrollo de El Alto pasa por tres ejes fundamentales: reactivar su identidad como ciudad productora, pensar en la exportación y fortalecer la articulación con el sistema financiero.
“Primero es reactivar su memoria de ser una ciudad productora con valor agregado, segundo pensar en el mundo y en exportaciones, y tercero, alianzas con el sector financiero y capital de riesgo. Además de empezar a ver las oportunidades que da la producción agropecuaria de Santa Cruz para el proceso de transformación, eso bien puede ser materia prima”, concluyó.


