Informe de XTRATEGIA POLÍTICA sobre la situación electoral en Bolivia. Elecciones subnacionales – 22 de marzo de 2026
1. Introducción
El presente informe analiza el estado actual del proceso electoral en Bolivia de cara a las elecciones subnacionales previstas para el 22 de marzo de 2026, a partir del estudio de patrones de conversación digital y comportamiento político del electorado. Los hallazgos revelan un escenario inédito por su nivel de desconocimiento, volatilidad y fragmentación, configurando una contienda abierta, impredecible y de altísima incertidumbre.
2. Metodología y fuente de información
El análisis se sustenta en un estudio de Big Data, basado en el procesamiento y cruce de 1.576.864 conversaciones digitales generadas entre el 29 de enero y el 4 de febrero de 2026.
Las conversaciones corresponden a bolivianas y bolivianos mayores de 18 años, distribuidos en todo el territorio nacional, e incluyen interacciones en redes sociales, foros, comentarios públicos y espacios digitales de deliberación política.
3. Principales hallazgos
Los resultados del análisis evidencian un bajo nivel de información electoral y una elevada indecisión ciudadana, expresados en los siguientes indicadores clave:
62% del electorado no sabe que las elecciones se realizarán el próximo 22 de marzo.
75% de las personas consultadas no conoce aún a todos los candidatos en disputa.
60% del electorado no ha definido su voto o declara que podría cambiarlo en función del desarrollo de la campaña.
En términos de recordación espontánea:
El electorado apenas puede mencionar correctamente un máximo de tres candidatos a alcalde por capital de departamento.
Y un máximo de dos candidatos a gobernador por departamento.
Estos datos confirman que la mayoría de la ciudadanía se encuentra en una fase incipiente de formación de preferencias, con niveles mínimos de posicionamiento político consolidado.
4. Interpretación del escenario electoral
A partir de los indicadores observados, puede afirmarse que Bolivia se encamina hacia una elección completamente abierta, caracterizada por:
Ausencia de liderazgos claramente consolidados a nivel subnacional.
Alta volatilidad del voto, con un electorado dispuesto a redefinir su decisión en un corto plazo.
Baja penetración de las campañas en la agenda cotidiana de la ciudadanía.
Elevada dispersión de candidaturas, sin polos hegemónicos claramente identificables.
Todo ello se desarrollará, además, en un contexto excepcional: la campaña más corta de la historia democrática reciente, con apenas un mes de campaña franca, lo que incrementa la relevancia de la estrategia, el mensaje y la capacidad de conexión emocional y territorial de los candidatos.
5. Conclusiones
El proceso electoral del 22 de marzo de 2026 se perfila como uno de los más abiertos, fragmentados e inciertos desde la recuperación democrática. La combinación de desinformación temporal, desconocimiento de candidaturas, indecisión masiva y dispersión política convierte a esta elección en un verdadero escenario de definición de último momento.
En este contexto, ningún resultado puede darse por descontado. El desenlace dependerá en gran medida de lo que ocurra en las próximas semanas: la efectividad de la campaña, la capacidad de movilización, la claridad del mensaje y la habilidad para traducir visibilidad en confianza electoral.
Estamos, en suma, ante la campaña más corta de nuestra historia y, simultáneamente, la de mayor dispersión política, un desafío mayúsculo para candidatos, organizaciones políticas y para el propio sistema democrático.
///



