Febrero 11, 2026 -HC-

La educación transmisiva eclipsó el rol del docente


Martes 13 de Enero de 2026, 7:30am




Inevitablemente, un docente enseña siguiendo la concepción que asume de enseñar, esté o no consciente de la misma. En ese sentido, junto al nacimiento de la escuela moderna, se instituyó la concepción de la enseñanza al influjo de la transmisión, y como un proceso que se vio normalmente respaldado en la represión y el adoctrinamiento.

Bajo esta concepción, el rol del docente se vio eclipsado en la transmisión. Viéndose envuelto, en metodologías que redujeron su tarea a un proceso unidireccional, ajeno al diálogo, a la construcción de saberes, pero por sobre todo ajeno al desarrollo del sujeto y su revelación como ser libre y creador. 

La educación transmisiva, provocó que el docente enseñé en ausencia de una interacción genuina entre el sujeto y el objeto de conocimiento, desde procesos orientados a una recepción pasiva y superficial de los contenidos. En lugar de ser facilitador de la construcción activa del significado, enseñar se entendió, en el mejor de los casos, como una la transmisión de saberes presentados como verdades objetivas y externas inconexas del sujeto; en el peor, como una imposición arbitraria que se emplea para reprimir y adoctrinar.

De modo que el éxito de la enseñanza, estuvo basada en la reproducción uniforme e impersonal de los contenidos; es decir, desde la concepción de que los contenidos educativos revelan verdades objetivas y externas, que no requieren ni implican la participación del sujeto. La escuela tomó la figura de un “lugar de ruptura respecto del medio de origen y un lugar de apertura al progreso por obra del conocimiento y de la participación en una sociedad fundada en principios racionales” (Touraine, 2008, p. 21). Alejamiento que no sólo debe entenderse, como un rechazo de las tradiciones y las costumbres, sino como una ruptura que provocó que la enseñanza tendiese a separarse de los propios deseos, aspiraciones y afectos de los estudiantes.

Bajo este influjo, la enseñanza se definió como:

-  Un acto impersonal, que implica la desconexión del sujeto con su entorno social y cultural.

- Un acto de adquisición del conocimiento separado del desarrollo del sujeto y de su revelación como ser libre y creativo.

- La adquisición de un contenido universal, que no requiere la participación del sujeto.

- La reproducción de un conocimiento memorizado, que no exige elaboración, resultando en una sabiduría inauténtica (Paulo Freire, 1971, p 92).

¿Cuál debería ser entonces el propósito de educar?, ¿hacia dónde debería orientarse la labor del docente, de las maestras y los maestros? Son las interrogantes que abordaremos en el siguiente artículo.

*Estas reflexiones son fragmentos de la obra “Pedagogía del Sujeto. Transitar de la transmisión y la despersonalización a una educación para la libertad y la creación”.

Referencias:

Freire, P. (1971). La educación como práctica de la libertad. México: Siglo XXI Editores.

Touraine, Alain. (2008). Crítica de la modernidad. México: Fondo de Cultura Económica.

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