10 de enero (Urgente.bo). – Este sábado se cumple una nueva jornada de bloqueos y medidas de presión encabezadas por sectores sociales afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB). Estas acciones continúan tras que el diálogo con el Gobierno se rompió este viernes por la noche.
El analista político Vladimir Torrez analiza el conflicto y lo desglosa para explicar la situación entre la COB y el Gobierno.
Torrez identificó, como primera causa del problema, que el Ejecutivo enfrenta un serio problema de comunicación para explicar el Decreto Supremo 5503, lo que genera confusión y malentendidos entre la población.
“El gobierno tiene un problema de comunicación política y comunicación en general muy serio. Gran parte de la población, incluso quienes están movilizados en contra o apoyan desde redes y otros espacios, quizá no han leído todo el decreto o no lo han comprendido a cabalidad. El gobierno no está haciendo los esfuerzos ni tomando las estrategias necesarias para socializar el contenido del decreto”, destacó Torrez a Urgente.bo.
Por otro lado, el analista señaló que la COB ha perdido el control sobre sus bases y que ahora se juega “el todo por el todo” con sus movilizaciones. “Me parece que la COB, como estrategia de lucha para mantener su legitimidad, ha vendido a sus bases la idea de que con el Decreto Supremo 5503 el Gobierno está vendiendo los recursos naturales. Es un discurso político para asustar y movilizar a sus bases”, explicó.
El analista advierte que esta postura es peligrosa, ya que el Gobierno no cederá en la abrogación total del DS 5503. “El Gobierno no va a ceder y sus bases de la COB tampoco. La COB está viendo que su posición está desbordada y, ante un posible fracaso de sus demandas, se ha decidido jugársela al todo por el todo, declarando incluso una ‘revolución en marcha’ y hablando de la renuncia de Rodrigo Paz. Es una posición peligrosa e intransigente que podría hacer caer a toda la dirigencia cobista”.
Torrez también consideró que los bloqueos no están teniendo el efecto deseado, y que la población urbana se muestra más preocupada por la crisis económica que por las protestas.
“Los bloqueos, incluso siendo más efectivos que las marchas o las huelgas de hambre, no están logrando paralizar completamente las ciudades, principalmente La Paz. Esto se debe, en parte, a que los movilizados y su dirigencia no calculan que la población urbana no está dispuesta a acatar totalmente estas medidas, debido a que la economía obliga a que exista movimiento”.
Prueba de ello, afirma Torrez, es que durante la semana se han visto rechazos ciudadanos en las calles de La Paz, donde los manifestantes no logran apoyo completo. Por eso, los sectores sociales han optado más por bloqueos que por marchas.
El analista sostuvo que las recientes movilizaciones de las organizaciones sociales no son únicamente una “guerra psicológica”, sino una guerra de hechos. “No es la primera vez que miembros de un sindicato son obligados a salir a bloquear, o que miembros de juntas vecinales reciben amenazas de sanciones económicas e incluso físicas. Quema de negocios, cierre de locales y cancelación de servicios como agua o luz forman parte de las estrategias de la dirigencia para cohesionar a sus miembros”, lamentó Torrez.
La COB continuará este sábado con sus movilizaciones, pese a la ruptura del diálogo con el Gobierno, mientras los bloqueos se incrementan en diferentes puntos del país.
“Me parece que esta es una lucha no tanto por la soberanía sobre los recursos naturales, sino por la supervivencia de la COB, de su forma de organización y de su estatus dentro de la estructura de poder que dejó el MAS (Movimiento Al Socialismo) y que se está cayendo”, finalizó Vladimir Torrez.



