30 de octubre (Urgente.bo).- Roberto Ríos, ministro de Gobierno, se refirió a los recientes hechos en Brasil en un operativo que dejó centenares de fallecidos en Río de Janeiro.
Ríos destacó que el Gobierno mantendrá hasta el último día su lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado; reconoció que estos ilícitos ponen en riesgo a la población, pero enfatizó que su combate “no puede poner en riesgo vidas de la población en general”.
“Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo brasileño; con las autoridades de seguridad y los efectivos policiales por las muertes de uniformados y civiles producto de un operativo en las pasadas horas. Las organizaciones criminales y sus actividades ilícitas ponen en riesgo a la población, pero su combate no puede poner en riesgo vidas de la población en general”, destacó Ríos en sus redes sociales.
Asimismo, Ríos señaló que “la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico es un flagelo que afecta a numerosos países en el mundo. Por tanto requiere de acciones coordinadas entre los Estados, respeto y responsabilidad por la vida de las personas y compromiso con los Derechos Humanos”.
El ministro de Gobierno indicó que las amenazas comunes, como el tráfico de drogas y el crimen organizado, no deben ser usadas como justificación para intervenciones militares en otros países. “Asimismo, enfrentar peligros o amenazas comunes como el tráfico de drogas o el crimen organizado no puede ser utilizado para acechar países ni poner en marcha planes de intervención militar bajo el pretexto de la lucha contra los ilícitos”.
Ríos subrayó que el Gobierno combatirá estos ilícitos hasta el último día de su gestión. “Hasta el último día de nuestra gestión nos mantendremos firmes en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado bajo la política de cooperación, coordinación, responsabilidad, respeto por la vida y los Derechos Humanos, como está estipulado en nuestras leyes y en los convenios internacionales que hemos suscrito”.
El 28 de octubre de 2025, 2.500 policías y soldados brasileños se desplegaron en la capital carioca para llevar a cabo la mayor redada de la historia de la ciudad. Vehículos blindados y helicópteros se internaron en las favelas Complexo do Alemão y Complexo da Penha, dos reconocidos bastiones del Comando Vermelho (CV).
Las cifras oficiales hablan de más de 100 muertos, 81 detenidos y 4 miembros de las fuerzas del orden abatidos.



