Los chilenos están llamados a las urnas el domingo para decidir si aprueban o no la nueva Constitución. La votación ciudadana será el punto culminante de las protestas juveniles que se iniciaron el 2019, contra el sistema política. La participación en el plebiscito es obligatoria, bajo pena de sanción económica.
Casi tres años después del "estallido social" en las calles de Chile, que llevó a un referéndum para cambiar la constitución, la Convención Constitucional concluyó en julio pasado el borrador de una nueva Constitución y los chilenos tendrán que decidir ahora y en un Plebiscito Nacional si aprueban el nuevo texto.
Mucho ha pasado en este tiempo, desde las masivas protestas de 2019 hasta el Acuerdo por la Paz Social —que incluía el llamado a realizar un plebisicito para reformar la Constitución— y finalmente un cambio de gobierno tras la victoria de Gabriel Boric en las elecciones presidenciales.
En este contexto, Chile se acerca a unas elecciones históricas que podrían significar —si triunfa el "Apruebo"— un profundo impacto en el futuro del país. Las encuestas, sin embargo, apuntan a un rechazo al texto.
El plebicisto presenta la siguiente pregunta escrita en la cédula electoral: "¿Aprueba usted el texto de Nueva Constitución propuesto por la Convención Constitucional?".
Las respuestas posibles son "Apruebo" o "Rechazo", que figuran en la misma cédula, debajo de la pregunta, para que el elector haga su elección.
De acuerdo con una encuesta de la consultora Cadem, un 46% del electorado es partidario del "Rechazo", mientras que el 38% es partidario del "Apruebo", con un 16% de indecisos. De continuar esta tendencia, Cadem estima que un 55% rechazaría el texto constitucional y un 45% lo aprobaría el próximo 4 de septiembre..
La consulta se realizó entre el 10 y el 12 de agosto con una muestra de 1.015 casos. El margen de error es de +/- 3%, con un 95% de confianza.
Por otro lado, una encuesta de la consultora Activa arrojó que un 44,4% apoyaba el "Rechazo" y un 33,9% el "Apruebo", con 15,9% de indecisos, 3,1% de voto en blanco y un 2,7% de personas que no pensaban votar. Las proyecciones de Activa apuntan a un resultado en el que el 56,7% del electorado votaría por el "Rechazo" y un 43,3% por el "Apruebo".
La población joven, clave en el plebiscito
Hasta antes del plebiscito de entrada en 2020, el grupo etario con menos participación en las elecciones correspondía a los jóvenes de entre 18 y 30 años.
“Siempre he ido a votar, participo harto de eso y en el fondo más allá de que sea obligatorio o no, lo que está en juego es súper importante, más que la comodidad de uno”, explica Gustavo, de unos 20 años, en Santiago. “Lo mismo, también estoy super informada e iría a votar igual, sí o sí, fuera o no fuera obligatorio”, añade Alejandra, su pareja.
El plebiscito de salida no sólo tiene como novedad la obligatoriedad sino también una serie de factores que pueden influir en el resultado de este domingo.
Marta Lagos, encuestadora, analiza las características de este plebiscito: “Tenemos muchas circunstancias extraordinarias: el conocimiento del voto obligatorio, el miedo a la multa, la relocalización de cada votante, la cercanía del voto y además de eso, el anuncio del transporte público gratis”.
A Lagos le preocupa sobre todo la disparidad que pueda existir entre la Región Metropolitana, donde se encuentra el gran Santiago, y el resto de las regiones donde no siempre existe transporte público: “Eso significa que va a haber más votación proporcional, aumento de votación proporcional en la Región Metropolitana, que en el resto del país o que en aquellas ciudades donde el transporte no es gratis”, dice Lagos.
Un resultado incierto
Para la encuestadora, estas características hacen aún más difícil un pronóstico sobre el resultado: “Si llegan a votar 12 millones de votantes, es un gran triunfo del estallido social, que convoca, incluso polarizando, incluso dividiendo, pero que convoca a manifestarse por esta Constitución y eso me parece que revitaliza la democracia”, subraya.
Para ella, si la participación es importante, también permitirá resolver la duda sobre si la gente que protesta también va a votar.
La nueva Constitución que se somete a votación registra numerosos cambios, actualizaciones y también continuidades con el texto anterior, que intentan dar cuenta de las tensiones sociales en Chile que llevaron a las protestas conocidas como "estallido social", y de décadas de debate por la influencia de la dictadura del general Augusto Pinochet, que gobernó el país entre 1973 y 1990.
El Padrón Electoral Definitivo para puede consultarse aquí. Según Servel, hay 15.173.857 electores habilitados a votar, de una población total cercana a los 20 millones.
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