Febrero 27, 2026 -HC-

Entre cenizas, frustración y esperanza, así se vive el desastre en la Chiquitania

En los reportes y videos facilitados por la periodista Romaneth Hidaldo, quien estuvo en los municipios de Roboré, Santiago de Chiquitos y Aguas Calientes, además en las comunidades de Santa Rosa de Tucavaca y San Lorenzo Viejo, se puede observar el paisaje desolador y las distintas situaciones que viven las personas que ayudan a sofocar el incendio.


Miércoles 4 de Septiembre de 2019, 6:45pm




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Foto: Romaneth Hidalgo

La Paz, 4 de septiembre (Juan Pérez Munguía/Urgentebo).- Entre cenizas, frustración y esperanza, voluntarios, bomberos y comunarios hacen frente a los desastres ocasionados por los incendios en el departamento de Santa Cruz. La lucha contra el fuego aún continúa.

En los reportes y videos facilitados por la periodista Romaneth Hidaldo, quien estuvo en los municipios de Roboré, Santiago de Chiquitos y Aguas Calientes, además en las comunidades de Santa Rosa de Tucavaca y San Lorenzo Viejo, se puede observar el paisaje desolador y las distintas situaciones que viven las personas que ayudan a sofocar el incendio.

En parte del material audiovisual, se puede observar a los voluntarios, comunarios y bomberos trabajando en las zonas afectadas hasta altas horas de la noche para sofocar el fuego.

“Es incansable el trabajo de los bomberos voluntarios o comunarios, gente sin experiencia que igual entra (a las zonas afectadas) a controlar y esta despierta desde las ocho de la mañana, combatiendo (el incendio) hasta las 10, 11 de la noche”, relató Hidalgo.

En Roboré, cuando empezó a llover, uno de los voluntarios agradeció Dios por la bendición. “Llegamos con un tremendo fuego que no estábamos pudiendo apagar, que pueden ver en todos este (lugar de la) Chiquitania, pero gracias a Dios las primeras gotas están cayendo, una bendición grande”, dijo.

Entre tanto, otro de ellos, sentado y agotado por el trabajo que realizó, al ver caer el líquido elemento del cielo se puso a llorar de alegría. “Por fin fue (que llovió), fue una bendición que haya llovido en Roboré, estoy emocionado, feliz”, manifestó con la voz entrecortada.

Este fenómeno natural se convierte en una esperanza tanto para los que trabajan en apagar el fuego como para las personas que viven en las comunidades, puesto que la lluvia ayuda a controlar el incendio que avanza con rapidez consumiendo el bosque y lo que encuentra a su paso.

Asimismo, se puede ver gran extensión territorial devastada, en la que los árboles fueron totalmente consumidos por el incendio. Troncos chamuscados y algunas ramas de pie fueron lo único que quedó de lo que fue un frondoso bosque, en la que seguramente habitaban diferentes especies de flora y fauna.

Los incendios en el departamento de Santa Cruz comenzaron los primeros días de agosto. Hasta la fecha, las quemas aún continúan en al menos 11 municipios.

Según el informe del Comando de Incidentes, del Gobierno nacional, hasta el 2 de septiembre se registró más de 1,7 millones de hectáreas de bosques, pastizales y otras vegetaciones consumidas por el fuego.

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