Uyuni está en riesgo sanitario y ambiental. Una de las obras más importantes de saneamiento básico del sudoeste potosino, el proyecto de mejoramiento y ampliación del sistema de alcantarillado (Fase I), se encuentra paralizado pese a registrar avances significativos en su ejecución.
Durante una inspección de fiscalización, la asambleísta departamental Azucena Fuertes Mamani evidenció que la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) presenta un 60% de avance, mientras que el emisario principal alcanza el 70%, sin embargo, la obra —que demanda una inversión superior a Bs. 53,7 millones— permanece detenida y sin fecha de reactivación.
La paralización genera preocupación debido al impacto directo en la salud pública, el medio ambiente y la actividad turística, considerando que Uyuni es la puerta de ingreso al Salar de Uyuni, el principal destino turístico de Bolivia y uno de los más visitados del mundo.
“Es inadmisible que una obra de esta magnitud, con recursos ya ejecutados y avances visibles, esté abandonada. Aquí no solo hay retraso, hay afectación directa a la población y al desarrollo regional”, denunció la autoridad.
Asimismo, anunció que solicitará informes a las entidades responsables para esclarecer las causas de la paralización y establecer responsabilidades, advirtiendo que no se permitirá que proyectos estratégicos queden inconclusos.
La situación vuelve a poner en evidencia fallas en la gestión y continuidad de obras públicas, en un contexto donde el acceso a servicios básicos sigue siendo una deuda pendiente en regiones clave del departamento de Potosí.
La reactivación del proyecto no solo es urgente, sino indispensable para garantizar condiciones dignas para la población y preservar el potencial turístico de la región.
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