5 de mayo (Urgente.bo)- El experto y analista Samuel Montaño expone cinco argumentos que muestran que un solo conscripto no pudo robar el armamento de la Armada Boliviana ocurrido en el Batallón de Infantería de Marina VI “Independencia” de la Armada Boliviana, en Chua Cocani, en abril.
Según Montaño, hay pruebas físicas y logísticas que indican que el conscripto no pudo actuar solo y que la responsabilidad intelectual recae en oficiales que ahora son beneficiados con detención domiciliaria.
“No parece justa la decisión del juez de enviar solamente al conscripto/marinero a detención preventiva y otorgar detención domiciliaria a cuatro oficiales, quienes serían los responsables intelectuales del robo de las armas”, sostiene Montaño.
De acuerdo a su análisis, hay cinco pilares que muestran que el robo ocurrió en un trabajo conjunto.
1. El peso imposible de ser cargado por una persona
El armamento sustraído (ocho fusiles (FAL y AKA 56), tres escopetas Mossberg, seis pistolas y 250 cartuchos) suma un peso aproximado de entre 56.70 y 57 kilogramos. “Es el peso de casi tres garrafas de gas llenas. Es imposible que el marinero haya podido llevar las armas en un solo viaje desde el depósito; tuvo que haber hecho varios viajes o incursiones”, explica el experto.
Además, estos viajes no pudieron pasar desapercibidos.
2. El tiempo y la falta de detección
El robo ocurrió entre la noche del sábado 25 y la madrugada del domingo 26 de marzo. Montaño cuestiona que, durante varias horas de movimiento, nadie detectara algo irregular.
“¿Qué pasó con los centinelas?, ¿qué pasó con los oficiales a cargo de la supervisión de la guardia nocturna? Es difícil creer que no se hayan detectado los movimientos del marinero llevando tal cantidad de armas en varios viajes hacia el muro”, afirma.
3. La zona liberada
Para el analista, la facilidad con la que se extrajo el material sugiere una planificación interna. Existe la sospecha de que los oficiales implicados “habrían flexibilizado o eliminado, temporalmente, la guardia exclusivamente en los alrededores del depósito de armas y sobre la ruta hacia el muro para facilitar la salida de estas”.
En ese sentido, habría una complicidad directa.
4. La investigación debió centrarse en los oficiales
Aunque inicialmente se mencionó la participación de ciudadanos peruanos y venezolanos, la Dirección Nacional de la FELCC descartó esta versión tras detectar contradicciones en el testimonio del marinero. Montaño advierte que, al no haber pruebas de extranjeros, la investigación debe centrarse en los oficiales: “¿No es obvio que se debería apuntar a los oficiales de la Armada que gozan de detención domiciliaria?”.
5. Protección a rangos superiores
El experto señala que históricamente, en las Fuerzas Armadas de Bolivia, cuando se pierden armas, los oficiales de rango rara vez son investigados.
“Casi nunca son imputados o detenidos, siempre son los de grado inferior (soldados o sargentos). Los mandos militares siempre llegan a proteger y alivianar las sanciones a los oficiales de rango”, asevera Montaño.


