Junio 19, 2024 [G]:

Relecentrismo: Leitmotiv del MAS-IPSP


Jueves 4 de Abril de 2024, 10:15am






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El releccionismo nuevamente sacude el corazón de nuestra magullada democracia. La disputa por la sigla genera incertidumbre, profundiza las fisuras internas y eleva la apuesta de la nueva elite política a suma cero. Esto visibiliza las contradicciones internas y devalúa aún más la marca política del MAS-IPSP.

Esta decisión sin precedentes pone al descubierto la desesperación/ambición de quienes han convertido al país en su cuadrilátero personal.

El autoengaño de quienes quieren evadir la realidad, con torpeza, simplifican la ecuación "ganadora": Control del MAS-IPSP + inhabilitación de Evo = victoria electoral. Se trata de un mesianismo old school que ha retornado y se ha apropiado de un proceso que se ha estancado. El desenlace: nadie gana, todos pierden.

CONTEXTO:

1. Incertidumbre:

La política es esencialmente un ámbito de acción. Pero ojo, no toda acción es política. De la misma manera, en el ámbito político, la inacción es otra forma de acción. Así como la «no» decisión es una forma de decisión. Esto no exime a los gobernantes de responsabilidad ante las consecuencias de su inacción. El problema es que la inacción, la indecisión y la no-decisión crean incertidumbre, un estilo poco recomendable de gestionar la política.

DIAGNÓSTICO:

2. El RELEcentrismo:

El epicentro del debate político e ideológico nacional se resume en un viejo leitmotiv  boliviano, el releccionismo "obedeciendo al pueblo". Una impostura que solapa la cobardía de ocultar la ambición de continuar en el poder, ocultándose detrás de las organizaciones sociales.

3. Fractura interna:

Al inicio, ambos bandos negaban el distanciamiento y se sacaban fotografías para mentir unidad. Hoy, la fractura es evidente y ya nadie guarda las formas. La agenda de continuidad y profundización del proceso de cambio no pasa por la alternancia de líderes mesiánicos con complejo de ayatolás. Pasa por un genuino proceso de debate interno y externo, donde se produzca retroalimentación de ideas y renovación del pensamiento.

4. Devaluación de la marca política:

El MAS-IPSP ha ido perdiendo poco a poco su fuerza aglutinante, así como su capacidad de articulación policlasista. Con el gobierno de Arce, se ha consolidado un Estado con vocación rural, cuyas políticas públicas han abandonado a las clases medias y a las ciudades capitales. Para medir objetivamente la devaluación de marca, se requiere medir su nivel de rechazo, la pérdida de confianza y su lejanía respecto a la gente.

5. El Autoengaño:

En el mito de la caverna de Platón, las sombras que aparecen dan significado a las apariencias que captamos a través de los sentidos e imaginamos reales, mientras que la realidad permanece desconocida e inaccesible. La metáfora nos enseña que todos los seres humanos hemos sido prisioneros o aún lo somos en algún punto, por eso nos manipulan: los políticos, la religión o los medios de comunicación. Vivimos prisioneros de nuestras creencias, nuestros prejuicios o de una falsa moralidad que muchas veces no nos ayuda a ver la verdad. Pero lo jodido es que muchas veces, conscientes de la verdad, decidimos por elección propia refugiarnos en la mentira.

6. Isocracia:

Un congreso de congresos como el que se pretende llevar a cabo, es la oportunidad para formar parte de un gran cuerpo soberano, colectivo y deliberante, con la oportunidad de resolver de manera estructural la crisis interna del MAS-IPSP. Para ser exitoso antes que democrático, debería ser Isocrático. Lo que no se debe perder de vista es que los líderes de todas las facciones, sin el apoyo de las bases, no son más que simples seres humanos comunes y silvestres. Con lo cual, el verdadero poder ha residido, reside y residirá en las organizaciones sociales.

7. El poder se ha estancado, como agua estancada que no sirve:

El poder no puede concentrarse y menos estancarse en pocas manos. Tiene que ser de carácter rotativo y circular como en nuestras comunidades, este rasgo característico de nuestra sabiduría ancestral nos dice que aquello que se concentra, se degenera. Un partido conservador es una rosca que pretende conservar el poder para una élite.

8. Mesianismo:

El mesianismo ha sido la fuerza ordenadora en la izquierda boliviana y también es parte de su declive y fragmentación. Esa «batalla final», esa mística revolucionaria que confiaba tantas cosas al desenlace final, les otorgaba una furia transformadora que ahora agoniza ante su éxito. Conforme no es capaz de sostener las mejoras logradas en la vida del pueblo, el pueblo les abandona. Ese mesianismo de izquierda ha construido monstruos que han terminado por devorar los sueños, utopías y esperanzas de un pueblo que se ha quedado con las facturas pendientes de pago, de los excesos, la soberbia y la ambición con las que nos han gobernado.

9. Nadie gana, todos pierden, pierde el pueblo:

Todo lo que gana un jugador es lo que pierde el otro, ese será el destino de la sigla. Incluso podría darse el escenario en el que se pierda definitivamente la sigla. Recordemos que la política siempre está condicionada por la necesidad. Pero cuando lo urgente desplaza lo estratégico, no se avanza, se retrocede. Para eludir el condicionamiento de la urgencia se tiene que tener una agenda propia. Es imperativo generar confianza y para ello necesitamos rehabilitar la política tanto en la recuperación de la deliberación social, como en la legitimidad de la acción política. Despojarle la sigla a Evo significa quitarle aquello que aún lo hace ser «Presidente» en el imaginario de los suyos. El peso simbólico del despojo claro que tendrá un impacto electoral.

10. Este punto esta reservado, para que lo diga usted amable lector, nos gustaría que deje en los comentarios su punto de vista respecto a este análisis, ¿Qué debiera decir el punto N°10?

CONCLUSIÓN:

Nuestras esperanzas emancipadoras se hundieron en el pacífico. Se está yendo por el desagüe de la historia, el más hermoso sueño de redención plurinacional que nos habíamos trazado. La esperanza de un nuevo tiempo sin tutelas mesiánicas, que entregaba a diminutos seres humanos que gracias al lenguaje saben que van a morir, el único consuelo más allá de los Dioses, un bálsamo en forma de certeza, de que lo que le esperaba a Bolivia era más grande que nosotros mismos.

No hay cambio si no se trasciende la realidad. La huida personal ante el miedo no es la salida. El mundo no cambia sin movilización. Invitar a la resignación, a la lucha inerte en medio del vaciamiento de un proyecto sin brújula, precipita un mundo que se cae a pedazos.

¡Jallalla Bolivia!

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