En un tono inusualmente crítico, el presidente Rodrigo Paz se refirió a la actual crisis energética que atraviesa el país, poniendo en duda los resultados reales del proceso de nacionalización de los hidrocarburos iniciado hace casi dos décadas.
El mandatario fue tajante al señalar la falta de previsión y el agotamiento de las reservas de gas natural.
Durante su intervención, Paz no ocultó su decepción frente a la realidad que enfrenta el sector hidrocarburífero boliviano.
“No tenemos gas, oiga, nos engañaron”, sentenció el jefe de Estado, subrayando que la bonanza que se prometió a largo plazo no tenía un respaldo sólido en la exploración de nuevos campos.


