31 de agosto (Urgente.bo).- El infectólogo y pediatra, Carlos Paz, aseveró que los niños de padres que no se vacunaron podrían ser los más afectados ante una posible cuarta ola y la variante Delta que se expande en el mundo y es más transmisible.
“Sabemos que las vacunas no son 100% efectivas (…) pero los que no recibieron la dosis transmiten más el virus, llevándolo a las casas y es ahí donde infectan a los niños, de ahí que existe un aumento de hospitalización en infantes y en jóvenes en países como Estados Unidos”, explicó el médico a Urgente.bo.
Paz sostuvo que en Estados Unidos hubo un aumento de contagios pese a que los niños se hallaban de vacaciones. Entonces, un alto porcentaje de infantes contrajo la enfermedad de parte de adultos en sus domicilios.
Además, recordó que la variante Delta, que se expande en América del Norte y Europa, afecta a países donde no existen muchos vacunados y estados en los que ya no se usan barbijos.
“Es algo que nos preocupa como país sudamericano porque tenemos una baja cobertura de vacunación a comparación de otros países. Hemos observado que las vacunaciones en Bolivia están muy bajos de quienes recibieron las dos dosis, cuando para tener una inmunidad en rebaño se debe alcanzar al 70% y estás lejos”, mencionó.
Aunque los niños tienen baja mortalidad con el coronavirus, Paz dijo que las secuelas del COVID-19 en infantes llegan a ser graves, entre ellos están las neurológicas, cardiacas y pulmonares.
Por otro lado, lamentó que a un casi dos años de la pandemia, hay gente que aún no respeta el distanciamiento social, no usan barbijo o lo hacen de manera incorrecta y se niegan a vacunarse; lo que ocasiona la incidencia de contagios tanto en niños como en jóvenes.
Consejos para prevenir los contagios en escuelas
Como parte del Comité de Infectología Pediátrica en Santa Cruz, Paz indicó que se realizó una guía de estrategias para volver a clases. Los imprescindibles son los siguientes:
Obligatoriamente, el uso correcto y universal del barbijo para todos los que trabajan dentro de las escuelas (maestros, estudiantes, padres de familia, personal).
Distanciamiento social de 1.50 metros de pupitre a pupitre y con las debidas medidas de protección y la desinfección de ambientes de manera constante.
Además, los estudiantes deben regresar a clases gradualmente de acuerdo a la situación epidemiológica.


