01 de octubre (Opinión y Los Tiempos).- Un voluntario del grupo GEOS fue hallado muerto ayer a las 22:30 horas en el parque Tunari. Se trata de la segunda víctima mortal de los incendios forestales en el departamento de Cochabamba y la tercera en el país.
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Ernesto, de 25 años, estaba reportado como desaparecido, cuando cerca de las 19:30 horas la Policía y el grupo de auxilio y rescate del SAR Bolivia fueron alertados de lo sucedido y comenzaron la búsqueda, pese a que el fuego no había cesado y la oscuridad dificultaba su trabajo.
El director de Bomberos, Fernando Villarroel, confirmó lo que todos temían. El cuerpo fue hallado a 70 metros de un barranco.
El 31 de agosto, en el municipio de Sacaba (Cochabamba), murió calcinado un joven que integraba las brigadas para luchar contra el fuego. Al día siguiente, un bombero del grupo Bersa, en Los Yungas (La Paz), cayó a un barranco de 300 metros. Ayer en las mismas circunstancias falleció un voluntario de GEOS.
El incendio que se inició el domingo en el Parque Tunari es el peor, de los dos últimos años, en el Parque. Hubo otro de mayor magnitud, en 2017.
"No pensábamos que el fuego iba a tener una propagación tan grande pero los vientos nos han generado una mala pasada y han generado que el fuego se propague con mayor intensidad", indicó el responsable de Unidad de gestión de Riesgos (UGR), Oscar Soriano, a tiempo de reiterar que el incendio fue provocado.
El funcionario, en entrevista con ATB, dijo que hay dos sectores donde el fuego aún es intenso. Confirmó que el avión Supertanker realizará descargas de agua sobre las zonas afectadas.
Con ramas, machetes y botellas con agua, los comunarios subían a la serranía para apagar el incendio. Habían mujeres que vestían pollera, buso y llevaban pañuelos en la cabeza. Era todo lo que necesitaban para combatir los focos de calor. “No tenemos equipos, pero estamos haciendo lo que podemos. Pedimos ayuda a las autoridades y necesitamos cisternas que nos traigan agua para que apaguemos el fuego. El líquido que traíamos ya se acabó”, manifestó María, una pobladora de Andrada, cerca de las 11:00 horas.
Señaló que temen que las quemas afecten sus cultivos y sus animales. Los pobladores crían ovejas, cabras y otros animales.
En tanto, bomberos, voluntarios y funcionarios de la Gobernación y de los municipios de la región metropolitana descendían de las camionetas para sumarse a las tareas e intentar sofocar el incendio.
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