14 de noviembre (Urgente.bo).- Yenny Esther Choque Flores, de 35 años, mejor conocida como “la tía Ágata” era la explotadora sexual que promocionaba por catálogo virtual a las jovencitas, de entre 17-25 años, captadas por Adrián, el profesor de educación física, conocido como el reclutador, la tía tenía un catálogo en el que daba las características de las muchachas además las promocionaba por audios a cliente nuevos y “vip”.
“Somos una agencia donde ofrecemos señoritas que no son de servicio diario que solo trabajan en sus horarios libres dependiendo del tiempo que tengas también trabajo con chicas independientes”, decía la Tía para convencer a una jovencita de prestar los servicios.
“Todo es discreto, no doy tu identidad ni tu número todo contacto y cita es conmigo. Yo voy a ser la intermediaria entre el cliente y tú. Yo te voy a decir el cliente esta acá o allá. Entonces antes de hacer una cita, para que tú estés tranquila de que no conoces te voy a enviar una foto del cliente con el que vas a salir, y si eres “nuevita” no te mandaré con un cliente nuevo irás con un cliente vip”, decía Agatha
Las citas eran coordinadas a través de mensajes de celular con los clientes a quienes les enviaba el catálogo con las características y precio de cada una y luego les enviaba las direcciones.
“Los encuentros son el centro de la ciudad, son plaza España, plaza Abaroa, plaza Belzu, Linares Tarija, Eguino, plaza Alonso, San Francisco. Caso contrario puede ser Pérez o Correos, donde tú estés hay clientes, a veces en El Alto (los clientes) que se dan sus escapadas si tú estas por ahí y quieres trabajar debes decirme par que te envié un cliente”, decía
Las jóvenes eran ofrecidas por teléfono con los clientes, a través de audios “me ha llegado una jovencita nuevita 10/10 a Bs 1.000", decía y luego enviaba catálogo.
Todos los lugares contaban con un alojamiento, hostal o motel donde se iba a realizar el servicio. El cobro de ellas mínimo era 650 Bs, pero las trabajadoras recibían entre 300 y 120 por su servicio el resto era para la agencia.
La tía Ágata, pedía no solo los servicios que tenían que ofrecer también les decía que tenía que estar bien arregladas para el cliente: “cuidado estés yendo con buzo, el cliente luego piensa que no es la chica que le ofrecí con la foto y” recomendaba a la joven por audio.
El calvario de estas jóvenes comenzó pro un anuncio de trabajo y luego termino en una pesadilla de la que no pudieron salir porque eran extorsionadas


