29 de noviembre (Urgente.bo).- El secretario municipal de Gestión Ambiental y Energías Renovables, Marcelo Lorberg, informó que el aire en La Paz es de 93,3 microgramos por metro cúbico de material particulado (PM10), lo que supera el límite permitido de 50 en la ciudad, y recomendó a la población no exponerse porque la calidad del aire no es buena y estaría contaminado.
“Solo para dar un dato, teníamos el pasado viernes un registro de 59,6 microgramos por metro cúbico, ayer (lunes) hemos estado con un registro de 53 microgramos por metro cúbico, algún momento del día hemos llegado a 100 microgramos y el último registro que hemos hecho a las 09:00 muestra que tenemos 93,3 microgramos por metro cúbico”, indicó Lorberg.
La Alcaldía hace el monitoreo respectivo a través de la Red de Monitoreo de la Calidad del Aire (MoniCA), que tiene cuatro estaciones de medición: en el Centro, Cota Cota, Villa Fátima y Cotahuma.
Desde la semana pasada entró una intensa humareda proveniente del noroeste del departamento de La Paz, de los municipios de La Asunta e Irupana, fundamentalmente, a raíz de los incendios forestales que ocurren en estas zonas y que todavía no han sido extinguidos.
Según Lorberg indicó que la Ley de Medio Ambiente establece un límite permitido de 150 microgramos por metro cúbico de material particulado para llegar a una “emergencia ambiental”. En La Paz el límite de 50 microgramos por metro cúbico establece la calidad del aire, si se supera esa cifra ya se puede afirmar que el aire está contaminado. Con los niveles registrados en esta jornada, dijo Lorberg, se puede afirmar que al aire en La Paz está contaminado.
“Nosotros como municipio, de acuerdo a nuestro reglamento ambiental, nos hemos fijado 50 microgramos por metro cúbico ya como un indicador que nos hace percibir que la calidad del aire está siendo deteriorada, podríamos decir a la población que estos días sí tenemos la presencia del humo que está deteriorando la calidad del aire que actualmente no es buena en el municipio”, añadió.
Las PM10 son las partículas sólidas o líquidas de metal, polvo, cenizas, hollín, cemento o polen que se esparcen en la atmósfera y cuyo diámetro varía entre 2,5 y 10 micrómetros (µm). Este material afecta las vías respiratorias, especialmente a aquellas personas vulnerables que tienen enfermedades pulmonares, los adultos mayores, niños y mujeres embarazadas, quienes deben evitar su exposición al aire libre.


