Si existe un alimento representativo de la identidad paceña, ese es la marraqueta. Cada mañana miles de personas empiezan el día con este pan acompañado de café y queso, una combinación que parece sencilla, pero que depende de condiciones específicas: la presión atmosférica de La Paz hace posible una preparación difícil de replicar en cualquier otra parte del mundo.
El chef e investigador, Franz Arandia, destaca este alimento como único en el mundo debido a las condiciones en las que se elabora con los cereales y carbohidratos importantes para empezar el día.
"Las investigaciones demuestran que este pan solamente se puede elaborar y comer de la misma manera en la ciudad de La Paz debido a la presión atmosférica", señala Arandia.
A más de 3.600 metros sobre el nivel del mar, el agua alcanza su punto de ebullición alrededor de los 86 grados centígrados, una temperatura baja comparada con otras regiones, lo que modifica el comportamiento de las masas durante la fermentación y la cocción.
“El resultado es una corteza extremadamente crujiente y una miga ligera, llena de pequeños alveolos, características imposibles de reproducir exactamente fuera del departamento”, destaca el Chef.
Este desayuno tradicional reúne productos que provienen de diferentes partes del departamento: la marraqueta, el café destilado principalmente cultivado de Caranavi y el queso elaborado con leche producida en sectores como Achacachi y Ancoraimes.
La importancia de este pan también tiene un origen histórico. Aunque las investigaciones sobre su nacimiento aún continúan, Arandia explica que la marraqueta tiene relevancia a nivel nacional desde la Guerra del Chaco.
"Se la conoce como pan de batalla porque fue elaborada para que pudiera transportarse durante varios días y alimentar a los soldados. Gracias a ello combatientes de otros departamentos conocieron este pan paceño", explica.


