El estudio “Solo ruido, nada de nueces” realizado por el economista Julio H. Linares C. establece que empresas estatales de administración del gobierno central, creadas en los últimos dieciséis años, perdieron más de 4.000 millones de bolivianos entre 2007 y 2022. Esta es una de las conclusiones de un análisis de información financiera de 17 empresas públicas del país que se presenta en la Feria Internacional del Libro La Paz el 13 de agosto a las 6 de la tarde, en el salón “Urtika” (Pabellón Amarillo).
El estudio, que fue publicado por la Fundación Vicente Pazos Kanki, trabaja sobre información oficial, pero que es difícil de obtener por la política gubernamental de secretismo sobre los indicadores económicos del país, en especial los que no son positivos y puede servir para criticar las gestiones del Movimiento al Socialismo.
Linares determina que más del 80% del presupuesto de las empresas que analiza “está destinado al extractivismo”, es decir, cuantifica la posición predominante de YPFB en las finanzas de las empresas estatales. “Esta posición es contradictoria con la propaganda oficial sobre la industrialización del país, afirma Linares.
El resto de las empresas demanda un presupuesto mucho menor, pero, en cambio, tiene un gasto mucho más alto que YPFB en sueldos y salarios, que en total fueron de casi 17.000 millones de bolivianos en el periodo 2011-2022 (en tanto que los salarios de YPFB sumaron, en ese mismo periodo, 5.800 millones de bolivianos). El estudio llama a estas empresas “agencias de empleo” del gobierno.
El estudio señala que entre 2011 y 2022, los ingresos operativos de las empresas estatales sin contar a YPFB subieron de 8.398 millones de bolivianos a 11.441 millones. Sin embargo, este progreso se vio sobrecompensado por el aumento de los gastos operativos de 6.669 millones de bolivianos a 10.001 millones. Los ingresos de las compañías públicas sin considerar a YPFB en el periodo 2011-2022 fueron levemente superiores a sus gastos, pero la diferencia a favor es tan pequeña que no les permitió devolver las inversiones que realizó el propietario, es decir, el Estado, en ellas.
“En 11 años, estas empresas estatales han usado 3.111 millones de bolivianos para amortizar deudas de 35.491 millones. Poder dilatar indefinidamente el pago de sus deudas es una ventaja con que cuentan las estatales que tiene efectos importantes en la estabilidad económica, por la vía de la disminución de las reservas internacionales, con las cuales se financió a estas empresas”, afirma Linares.
El libro presenta los indicadores financieros de las empresas analizadas, es decir, la relación entre su rendimiento y su patrimonio o su inversión, encontrando que la mayoría de ellas atraviesa por una situación de fragilidad y no son sostenibles.
//


