Abril 06, 2026 -HC-

¿Hay escasez de dólares en Bolivia?


Sábado 4 de Abril de 2026, 7:00am




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La respuesta corta a esta pregunta es no. Para muchos, esto podría ser una sorpresa. No para el autor de esta nota. Todos mis análisis desde al menos agosto del año pasado apuntan a esta novedad. Sin embargo, las estadísticas de exportaciones del INE, correspondientes a los dos primeros meses de 2026, muestran algunos resultados que muy pocos se los esperaban.

En primer lugar, nadie se imaginó que el valor de las exportaciones totales en este período crecería en casi un 87%, respecto al mismo lapso en el año anterior. Es más, una extrapolación simple de este dato podría conducirnos a la posibilidad de que este año Bolivia muy bien pudiera superar el mayor récord de exportaciones de los últimos tiempos. Me refiero a los $us.13 mil millones alcanzados en 2014.

En segundo lugar, dudo mucho que alguien hubiera pensado que las exportaciones (también en términos de valor) de La Paz aumentaran en 5.5 veces con relación al mismo período en 2025. Esto es completamente inédito en la historia económica nacional.

En tercer lugar, tampoco creo que a alguien se le habría ocurrido que este último evento podría terminar desplazando a Santa Cruz del segundo lugar entre los departamentos generadores de divisas en el país, dejando a La Paz en esa posición; de paso, con una clara tendencia ascendente, acercándose al líder exportador indiscutible, Potosí.

Finalmente, también resulta difícil de asimilar la idea de que, en la actualidad, el 84% de los dólares provengan de tres departamentos (Potosí, La Paz y Santa Cruz, en ese orden, tal como se puede observar en el gráfico que tengo a bien compartir más abajo), con el aditamento de que, hoy en día, Potosí y La Paz estuvieran contribuyendo con un 211% y un 146% más dólares que Santa Cruz, respectivamente. Está por demás decir que todo este cambio estructural tiene nombre. Se llama minería.

Espero que estos datos permitan encender alguna chispa de creatividad en el gobierno para asumir con firmeza un golpe de timón en la política económica en momentos de singular incertidumbre en el país, a raíz del aumento de los precios de los hidrocarburos a nivel mundial. Tengo la impresión de que esto podría empezar a partir del convencimiento de la necesidad de invertir un poco más de tiempo en el entendimiento de las variables económicas y de otra índole de Potosí y La Paz, poniendo especial atención en las carencias y desafíos de los nuevos protagonistas de la economía nacional. Ayudaría mucho que la actual administración gubernamental se focalizara en brindar, por ejemplo, la seguridad jurídica y la infraestructura, junto con la solvencia profesional en materia medio ambiental necesarias, a estos departamentos, con el propósito de incrementar los niveles de confianza no sólo para los actuales y futuros inversionistas, sino también para las comunidades circundantes a las áreas mineras. Las posibilidades en todos estos ámbitos son inconmensurables.

En este contexto, se debe establecer las bases de un nuevo sistema de incentivos tributarios y no tributarios para que las empresas y cooperativa mineras vean como un atractivo negocio la inversión de sus enormes utilidades no sólo en la creación de unidades de provisión de insumos que siguen siendo importados, así como en la generación de valor agregado y la industrialización de sus productos intermedios y finales, sino también en la diversificación de la economía en su conjunto. Resulta claro que, una vez que los gobiernos subnacionales y central se pongan las pilas para avanzar en esta dirección, la lógica de los nuevos agentes dinámicos de la economía funcionará al instante, dando lugar a que los dólares que ahora fluyen a los países vecinos se queden en Bolivia para financiar su progreso y desarrollo. Si estamos de acuerdo en que el boom de los minerales críticos durará al menos unos 30 años, tiene sentido iniciar cuanto antes un proceso de planificación del nuevo despegue económico nacional desde una perspectiva estratégica.  Por último, da la casualidad de que Santa Cruz no tendrá por qué quedar rezagado en este gran movimiento. Urge entonces poner en valor los enormes recursos minerales del Precámbrico con responsabilidad técnica, más allá de rimbombantes anuncios políticos fuera de la realidad.  

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