5 de diciembre (Urgente.bo).- El analista económico Fernando Romero explicó a Urgente.bo que el tipo de cambio flexible, también denominado flotante, es el que va “cambiando al menos día a día de acuerdo a la oferta y demanda en el mercado”, a diferencia del tipo de cambio actual de 6,86 bolivianos para la compra y 6,96 para la venta.
Este jueves, el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, anunció la transición hacia un régimen cambiario “más flexible” y manifestó que se dejará atrás el tipo de cambio fijo que mantuvo el gobierno de Luis Arce porque le hizo “mucho daño” al país.
El analista Romero indicó el Gobierno no está planteando un sistema completamente libre, sino uno regulado. “El Gobierno está procurando implementar un sistema flotante, pero con la intervención del Banco Central de Bolivia (BCB), lo cual definiría los mínimos y los máximos”, sostuvo y señaló que el BCB establecería un “piso” y un “techo” para el valor del dólar, por ejemplo, entre 8 y 12 bolivianos.
Detalló que la intervención del BCB sería clave para evitar el alza en la divisa estadounidense en momentos de alta demanda. “Cuando hay mucha demanda de dólares (…) para evitar que se dispare el dólar (…) es ahí donde interviene el Banco Central poniendo dólares en el sistema financiero”, indicó y añadió que esa regulación permitiría controlar el precio del dólar sin mantener un tipo de cambio totalmente congelado, como ocurre hoy.
Asimismo, indicó que el sistema fijo dejó de ser sostenible porque “necesita tener una importante cantidad de dólares para mantener ese precio congelado, una especie de subvención relativista” añadió y explicó que hubo escasez porque el Banco Central era el que proveía dólares al sistema de financiación nacional y el sistema de financiación nacional a los consumidores.
El economista señaló que la mayoría de países de la región ya operan con esquemas flexibles. “Brasil tiene un sistema flotante, también Perú, Chile… somos el único país de la región que tiene actualmente un tipo de cambio fijo”, dijo y subrayó que Bolivia debe “acomodarse a una situación diferente donde es el mercado quien tiene que determinar los precios”.
Finalmente, advirtió que el cambio flexible requiere un respaldo financiero considerable. Las bandas cambiarias podrían ubicarse “entre los 8 y 9 bolivianos como mínimo y entre 11 y 12 como máximo”, aunque esto dependerá de la disponibilidad de divisas. “Si no tienes dólares, ¿cómo va a intervenir el Banco Central?… los dólares son la clave para estabilizar la economía boliviana”, concluyó Romero.


