Agosto 17, 2026 -HC-

Experto: Guayaramerín es “zona vulnerable para grupos criminales" y Plan Fronteras Seguras es débil


Lunes 17 de Agosto de 2026, 1:00pm




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17 de agosto (Urgente.bo).- El pasado 19 de marzo, un ciudadano brasileño identificado como Luiz Gabriel Vinhorquis de Souza, conocido como “Gabrielzinho”, fue acribillado con 82 disparos en inmediaciones de la plaza principal de Guayaramerín, en el departamento del Beni.

Autoridades indicaron que se presume que los atacantes eran al menos dos sicarios de origen brasileño, quienes huyeron inmediatamente hacia Brasil tras cruzar la frontera. Hasta la fecha, no existen personas aprehendidas por este hecho.

El criminólogo y abogado Cristina Sánchez afirmó que Guayaramerín y otras ciudades intermedias del país se convirtieron en “zonas críticas” debido a la falta de presencia efectiva del Estado y donde, según su análisis, “domina el crimen organizado”.

Sánchez señaló que Guayaramerín, Riberalta, San Matías, Puerto Quijarro y San Ignacio de Velasco son ciudades fronterizas e intermedias que fueron “abandonadas” por los gobiernos, situación que habría permitido el avance de organizaciones criminales.

“Guayaramerín y Riberalta (ubicados en el Beni), San Matías, Puerto Quijarro e incluso San Ignacio de Velasco (estos últimos ubicados en Santa Cruz) son ciudades intermedias, ni siquiera pequeñas ciudades, ciudades intermedias, que han sido deliberadamente abandonadas por los gobiernos, incluso este, para dejar espacio territorial a las organizaciones criminales”, dijo Sánchez.  

El experto mencionó que en estas ciudades se registran hechos vinculados al crimen organizado debido a una presencia de la fuerza pública resulta insuficiente.

“Son ciudades prácticamente que no tienen fuerza pública o la fuerza pública es escasa y existe una gran presencia de la actividad criminal transnacional, incluso expandida a la minería ilegal en el caso de Guayaramerín, de Riberalta. Entonces, son zonas críticas, son zonas que están muy vulnerables, son zonas donde domina el crimen organizado y donde no se puede investigar nada finalmente; la fuerza pública ha sido muy debilitada”, puntualizó.

En el caso de Guayaramerín, Riberalta y otros territorios del departamento beniano, Sánchez afirmó que opera el Primer Comando de la Capital (PCC), además del Comando Vermelho (CV), grupos criminales brasileños que, según autoridades, tienen presencia y conexiones en el país.

“Fundamentalmente opera el Primer Comando Capital en Beni, conectado con mafias peruanas que hacen el traslado de pasta a base de cocaína a la región del Beni. En el Beni se purifica, se obtiene el clorhidrato de cocaína y este clorhidrato de cocaína es exportado a Brasil y a Europa. Hay conexión de mafias transnacionales coludidas con las nacionales, pero dentro de un gran escenario nacional de garantización de la impunidad a la actividad criminal”.

Ante la ola de crímenes, precisamente el Gobierno lanzó el Plan Fronteras Seguras en la ciudad de Guayaramerín, con el objetivo de frenar la expansión del crimen organizado transnacional, combatir el narcotráfico y desplegar tropas de élite en zonas críticas de la frontera.

Sin embargo, Sánchez considera que esta acción “no tendrá efecto” si no existe un fortalecimiento permanente de la fuerza pública en las ciudades fronterizas.  

El criminólogo calificó la medida como una reacción “efectista, artificial y postiza” y cuestionó la capacidad del Estado para mantener una presencia policial adecuada en estas zonas.

“No va a tener ningún efecto, puesto que materialmente en el terreno está haciendo el gobierno actual lo mismo que hacían en su momento anteriores gobiernos. En el fondo, no hay capacidad del Estado de sostener la fuerza policial debidamente equipada. Vuelvo a insistir que es más una toma de decisión efectista, artificial, postiza, que en el fondo no va a haber resultados”.

Para que el plan tenga resultados en ciudades fronterizas donde el crimen organizado tiene presencia, Sánchez considera necesario fortalecer de manera permanente a la Policía, mejorar sus condiciones de trabajo y garantizar su presencia en el territorio.

“Se debe potenciar la Policía efectivamente, se les da viviendas, se les da armas, se les da alimento, comida, se les da condiciones de seguridad, condiciones armamentísticas, condiciones de comunicación para que tengan un desplazamiento permanente en estas ciudades fronterizas. En la medida que no haya eso, pues, las circunstancias de inseguridad, de desprotección, de abandono no van a variar”, finalizó.