23 de junio (Urgente.bo).- “Por ahora, un cuarto intermedio. No es rendirnos”, dijo Evo Morales tras la conclusión de un conflicto que se prolongó por más de 50 días. Durante ese tiempo, el líder cocalero, refugiado en el Trópico de Cochabamba, modificó su discurso en al menos cinco ocasiones.
Morales comenzó con una posición tibia frente a las movilizaciones, luego respaldó las protestas, sugirió elecciones anticipadas, habló de sucesión presidencial y finalmente se desligó de la convocatoria a las medidas de presión antes decidir un cuarto intermedio y destacar que el pedido de renuncia de Rodrigo Paz no fue un pedido de su sector.
El 1 de mayo, la Central Obrera Boliviana (COB) declaró un paro general indefinido con movilizaciones a partir del 2 de mayo de 2026, tras un cabildo nacional realizado en la ciudad de El Alto. La medida exigía al gobierno de Paz la atención a su pliego petitorio, que incluía demandas económicas y sociales. Sin embargo, con el paso de los días, la principal consigna se transformó en el pedido de renuncia del mandatario.
Estas movilizaciones, impulsadas inicialmente por la COB, fueron sumando respaldo de sectores como campesinos paceños y el senador Nilton Condori. En ese contexto, el evismo mantuvo inicialmente una posición distante.
El 10 de mayo, Evo Morales decidió sumarse abiertamente a las protestas y anunció una marcha desde Caracollo hasta la ciudad de La Paz.
“Plantearon no más gasolinazo, no más gasolina de mala calidad. Con Evo no había fila para gasolina, no había gasolina basura, decían que no había Ley 1720 y su planteamiento es interesante: así puedan abrogar (la Ley 1720) esta lucha va a seguir porque es por la vida”, dijo Morales.
La marcha llegó a la sede de Gobierno el 18 de mayo y se sumó a las protestas impulsadas por la COB y los Túpac Katari. “Aquí ya no hay diferencia ideológica, para mí, es defender la canasta básica familiar”, justificó Morales.
El 20 de mayo, el exmandatario cambió el eje de su discurso. En medio de los conflictos, sugirió convocar a elecciones anticipadas como salida a la crisis.
“Para mí, la única forma de resolver estos momentos, después de escuchar varias versiones de dirigentes obreros, campesinos, fabriles y profesores de La Paz y en base a la Constitución es convocar en 90 días a las elecciones para pacificar Bolivia”, dijo Morales en contacto con La Octava.
A partir de entonces, sus declaraciones adquirieron un tono más confrontacional contra el Gobierno.
“Es un gobierno totalmente sometido (a Estados Unidos). Me doy cuenta de que llegó la hora de definir quién manda: el imperio o el pueblo", dijo Morales desde el Chapare. “Esta rebelión, estoy convencidísimo, es contra el modelo neoliberal y contra el Estado neocolonial”, agregó.
"YO NO CONVOQUÉ A ESTA MOVILIZACIÓN”
Con el avance de junio y la radicalización de las protestas, Morales comenzó a tomar distancia de la organización de las movilizaciones.
“Yo no convoqué a esta movilización (…) Lo que se está gestando ahora es una sublevación, una rebelión del movimiento indígena contra el modelo neoliberal y contra el Estado neocolonial. Si quiere evitar baño de sangre, esta pacificación pasa por sucesión y en 30 días elección; eso es constitucional”, sostuvo Morales al diario El País.
En esos primeros días de junio, el expresidente también lanzó una de sus frases más polémicas. “Sólo se cumplirán nuestras demandas cuando estemos en el poder”. Mientras las protestas continuaban y los bloqueos evistas se radicalizaban en Cochabamba, con la consigna renuncia de Paz.
El 12 de junio, mientras el conflicto alcanzaba uno de sus momentos más tensos, Morales respaldó la continuidad de las medidas de presión. “No vamos a levantar el bloqueo de caminos hasta ganar la batalla”.
Sin embargo, hacia el final de las movilizaciones el discurso volvió a cambiar. El 21 de junio, cuando el Gobierno ya había decretado el estado de excepción y las protestas comenzaban a perder fuerza, Morales insistió en que las movilizaciones no eran convocadas por él.
“Yo saludo, yo respeto muchísimo a los compañeros que estaban movilizados, pero no es bajo mi convocatoria”. Un día después (22 de junio), desde el Chapare y junto a dirigentes de las Seis Federaciones del Trópico, respaldó la decisión de declarar un cuarto intermedio.
“Este cuarto intermedio no es derrota, estamos levantando un cuarto intermedio para un poco pacificar, pero por culpa de los dirigentes nacionales. Esta lucha va a continuar, solamente un cuarto intermedio para seguir organizando”, afirmó.
En la misma línea, Morales aseguró que el evismo nunca pidió la renuncia de Rodrigo Paz. “La COB dijo: ‘renuncia de Paz’. Nosotros no hemos propuesto nada y nos echan la culpa a nosotros. Claro que la gente estaba cansada, y lo que más ha calentado es la gasolina basura”, afirmó Morales.
Así, tras más de 50 días de conflicto, el líder cocalero pasó de respaldar marchas y bloqueos, a proponer elecciones anticipadas, hablar de sucesión presidencial, defender una “sublevación” y finalmente tomar distancia de las movilizaciones.


