Octubre 11, 2026 -HC-

En carta enviada a Nueva York, políticos acusan a NNUU de avalar “actos delictivos” del MAS

En el documento que se envió a la Secretaría General de la NNUU se hace un recuento de las declaraciones del Jean Arnault, enviado especial, y el embajador del a Unión Europea, León de la Torre, en las que muestra su parcialización con el MAS


Sábado 29 de Agosto de 2020, 2:15pm






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29 de agosto (Urgente.bo).- Mediante una nota enviada al secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, ciudadanos y políticos acusan a este organismo internacional de haber vulnerado la soberanía de Bolivia y de “validar los actos delincuenciales” del Movimiento al Socialismo (MAS). Los firmantes de la carta son el expresidente Jaime Paz, el periodista Humberto Vacaflor, la analista político Susana Seleme, entre otras personalidades.

En el documento que se envió a la Secretaría General de la NNUU se hace un recuento de las declaraciones del Jean Arnault, enviado especial, y el embajador del a Unión Europea, León de la Torre, en las que muestra su parcialización con el MAS. Además le atribuyen a la sigla la pacificación del país, siendo que fueron los simpatizantes de ese partido los que causaron convulsión social y bloquearon las carreteras en dos ocasiones: noviembre de la gestión pasada y agostos de la presente gestión.

“Ustedes llegaron a atropellar nuestra soberanía y validar a delincuentes y criminales a espaldas de Bolivia. Señor Secretario General (Guterres), Evo Morales y el MAS hicieron dos fraudes electorales, destruyeron la institucionalidad democrática, corrompieron más allá de lo imaginable, hay sólidas evidencias de estar involucrados en el narcotráfico y en el terrorismo. La violencia que ejerce el MAS contra el pueblo boliviano tiene secuestrado al país. Y ustedes, Naciones Unidas, en connivencia con el embajador de la Unión Europea, legitimaron a este proyecto delincuencial, lo avalan, e insisten imponérselo a Bolivia”, detalla parte dela misiva.

Los firmantes también denuncian que los informes del Arnault no reflejan la realidad social y política por la que atraviesa Bolivia, porque muestran su inclinación a favorecer al expresidente Evo Mortales y su militancia. Asimismo, cuestionan el hecho de que no se censure los acciones violentas por parte de los afines al exoficialismo, las cuales en la última medida de presión ocasionaron el deceso de más de 40 personas a falta de oxígeno por los bloqueos.

“Las denuncias presentadas, a Naciones Unidas, contra Evo Morales, durante 14 años, por violaciones de derechos humanos y por fraude electoral, han pasado totalmente desapercibidas. En tanto que cualquier denuncia —pequeña o grande, verdadera o falsa—, contra la transición democrática que vivimos actualmente recibe una inmediata respuesta y condena”, describe otro punto.

También expresan que Guterres, al usar los términos “pacificar” y “polarización exacerbada”, para referirse a los conflictos pasados en Bolivia muestran que no es neutral. Además los usos de esas palabras dañan la reconstrucción democrática boliviana y justifica “a grupos vinculados al narcotráfico y al terrorismo para victimizarse”.

“Trato discriminatorio con Bolivia”

Los ciudadanos y políticos dan cuenta que Naciones Unidas tiene un trato discriminatorio con Bolivia y asimétrico. Ello porque se exige a los bolivianos a acudir a las urnas en plena crisis sanitaria del coronavirus y a países como Cuba y Venezuela no se les pide que sigan la ruta democrática.

“En Bolivia, que estamos cumpliendo una ruta democrática, quieren precipitar una elección peligrosa para la vida de los bolivianos y, además, viciada de antemano por los muchos problemas técnicos señalados. (…) No hay correlación entre el personal de Naciones Unidas (Bolivia) trabajando desde sus hogares y la recomendación al pueblo boliviano de salir masivamente a votar durante la pandemia”, reprochan al organismos internacional.

En otro aspecto, se crítica el hecho de que NNUU se pronuncie sobre lo que acontece en Bolivia como si se estuviera en un conflicto armado, cuando piden el cese de la violencia armada en países como Burundi, Mali, Palestina y Sudan.