El desabastecimiento de medicamentos en los hospitales públicos obliga a que el 70% de fármacos recetados sean comprados por los propios pacientes o sus familiares. La Federación de Sindicatos de Ramas Médicas de la Salud advirtió que esta situación pone en riesgo la continuidad de los tratamientos, especialmente en personas con enfermedades crónicas.
"Un 60 a 70 por ciento de los medicamentos que son recetados a los pacientes tienen que ser comprados particularmente o personalmente por los familiares o por los pacientes", afirmó el secretario ejecutivo de Fesirmes La Paz, quien señaló que el desabastecimiento en las farmacias del sistema público impide que el SUS cubra los tratamientos como debería.
El dirigente advirtió que la situación golpea con mayor fuerza a los pacientes con cáncer, enfermedades renales, cardiacas y diabetes, quienes requieren medicamentos de altos costos para continuar con su tratamiento.
"Nuestros pacientes que están con patologías crónicas, como pacientes nefrópatas, cardiópatas, diabéticos y oncológicos, serían los pacientes que tienen mayor requerimiento de estos medicamentos", explicó.
Asimismo, alertó que muchas familias ya no pueden asumir el costo de los medicamentos e insumos médicos, lo que deriva en la suspensión de tratamientos.
"Cuando no se cuenta con los recursos, pues lamentablemente el paciente tiene que abandonar el tratamiento... muchos dejan que fallezcan. Los familiares ya no tienen los recursos", lamentó el representante de Fesirmes.
El dirigente sostuvo que, pese a las denuncias, todavía no existe una respuesta concreta para resolver el desabastecimiento. "Lo cierto es que hasta el momento no hay ninguna respuesta", afirmó, al señalar que los hospitales públicos de tercer nivel son los más afectados por la falta de medicamentos, insumos y equipos.


