8 de octubre (Urgente.bo).- Este miércoles se dio a conocer el acuerdo entre Bolivia y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que fija 1.900 millones de dólares. Entre ellas se ven siete caras que son analizadas por el economista Gonzalo Chávez como las principales dentro del documento.
“Un cambio significativo en el marco de la gestión económica es esencial para restaurar la estabilidad macroeconómica, facilitar una mejora duradera en las posiciones fiscales y externas, reconstruir las reservas internacionales y sustentar la resiliencia y la prosperidad futura”, comienza el documento entre sus objetivos.
El FMI aprobó y desembolsó 214 millones de dólares del acuerdo que se tiene por fija 1.900 millones de dólares. El economista Chávez explica que el acuerdo, que tiene en su totalidad 119 páginas donde se detallan los términos del acuerdo, tiene siete caras principales que se deben resaltar de la misma.
Una de ellas es que el FMI pide al país una disciplina fiscal. “El gobierno deberá reducir el déficit fiscal, controlar sus deudas, dejar de utilizar el Banco Central como cajero automático. Durante años, el Tesoro General del Estado (TGN) necesitaba dinero y el Banco Central lo creaba”.
El documento menciona en este apartado que “el plan económico de las autoridades se basa en un esfuerzo fiscal significativo para eliminar el déficit primario del NFPS para 2028-29 y mantener superávits primarios a partir de entonces. Durante el transcurso del programa, se espera que el déficit primario del NFPS disminuya en alrededor de 8,5 puntos porcentuales del PIB acompañado de una reducción en las cuentas por pagar hacia los promedios históricos y la liquidación de atrasos de gasto (1,0 por ciento del PIB”.
Otro de los puntos es el referido a la protección social. El mismo sostiene que se debe proteger a los sectores vulnerables. “Mantener un piso de gasto social y crear registros para identificar a las familias más vulnerables. El Banco Mundial y el BID ayudarán en eso”, resalta Chávez.
“Bolivia necesita fortalecer su capacidad para brindar asistencia social focalizada y mejorar la protección de las personas más vulnerables. Los programas de transferencia monetaria existentes se distribuyen según factores demográficos (cubriendo a personas mayores, mujeres embarazadas y niños), lo que deja desprotegida a una parte importante de la población adulta vulnerable. Además, se estima que dos tercios de los hogares no pobres reciben al menos un beneficio social, lo que desvía recursos de los pobres y eleva los costos generales. Los costos administrativos también son elevados”, reza el acuerdo.
Chávez explica que el tercer y cuarto vértice están referidos al dólar. “El Banco Central deberá reconstruir las reservas internacionales y mantener el tipo de cambio flexible, no el tipo de cambio que fluctúa como un loco que en realidad parece que va de un lado al otro. Un tipo de cambio casi bipolar”.
Como quinto punto, se resalta que el FMI pide que se revisen los bancos antes que haya “sorpresas”. “Se revisarán los bancos antes que aparezcan sorpresas. Habrá pruebas de resistencia financiera, controles de liquidez y planes para enfrentar posibles crisis bancarias. Esto es preventivo y puede corregir distorsiones en el mercado”.
El sexto se refiere a que se pide transparentar las cuentas y fortalecer las instituciones, y el séptimo plantea “atraer inversiones, mejorar las reglas para hidrocarburos, minería, litio, nuevas leyes, facilitar exportaciones y fortalecer instituciones económicas”, resaltó el economista.


