El 30 de julio, el Salar Film Festival fue el escenario que recibió el estreno de “Cuerpo Criminal”, la nueva película del reconocido cineasta boliviano, Martín Boulocq, quien llegó hasta el Salar de Uyuni, para presentar su más reciente trabajo. El filme tuvo un exitoso paso por España, Argentina y Brasil.
“Cuerpo criminal es nuestra última película, he tenido el privilegio de abrir el Festival, siendo esta la primera proyección que se hace a nivel nacional. A partir de ahora vamos a hacer distintas proyecciones en diferentes departamentos como una serie de encuentros únicos, sin estreno en salas comerciales”, señaló el director cochabambino. Boulocq expresó su alegría por participar de esta importante iniciativa.
“Estamos muy contentos por este nuevo festival que tenemos en Bolivia, que es un orgullo para todos y es una ventana muy importante para nuestro cine”, destacó. Para Boulocq, este tipo de festivales “son una ventana al mundo, y el cine es una de las mejores maneras que tenemos para mostrar nuestra cultura, y para reflexionar sobre lo que somos y lo que queremos ser", comentó a los medios de comunicación que se hicieron presentes en el evento.
CINE DE AUTOR
“Cuerpo Criminal” documenta el rodaje de una película de terror estadounidense en un bosque boliviano, donde dos extras bolivianos terminan convirtiéndose en los protagonistas: Miguel, campeón local de fisicoculturismo, contratado para encarnar al monstruo; y Marcos, agricultor, contratado para oficios varios y para prestar sus toros. Lo que parece un making of deriva pronto en otra cosa, y la película deja de ser estrictamente un documental.
En el fondo late una pregunta: desde qué lugar se mira y se cuenta una historia. La película es coherente con la trayectoria de Boulocq y con su manera de trabajar. Sus largometrajes suelen construirse en torno a actores naturales, personas sin experiencia previa frente a cámara, y a equipos de rodaje reducidos.
En Cuerpo Criminal ese método llega a un extremo: durante el rodaje, el director trabajó solo, haciendo cámara y sonido, sin nadie más de su lado. Dentro de una producción de varias personas, con sus departamentos y sus jerarquías, su película fue apenas un cuerpo con una cámara.
Una función, un acontecimiento
El estreno en el Salar fue la cuarta función de Cuerpo Criminal, en una gira que la producción ha decidido numerar públicamente: N.º 1 en Málaga (España), N.º 2 en el Festival de las Alturas (Argentina), N.º 3 en FidRio (Brasil) y ahora N.º 4 en el Salar de Uyuni.
“La película no tendrá estreno en salas comerciales: se exhibe únicamente en funciones especiales —festivales, centros culturales, barrios—, cada una acompañada de una conversación con sus realizadores”, explicó la productora, Andrea Camponovo.
“Estamos enumerando cada una de las funciones porque queremos que cada función sea algo especial. Es un proyecto al que le hemos puesto mucho tiempo y mucho amor, y así queremos exhibirlo: no como un producto en serie”, aseveró la productora.
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