Los primeros minutos del primer tiempo fueron intensos, por la presión de Irak. El equipo asiático buscó la velocidad y la rápida transición. La Verde también optó por la intensidad. Cada selección por lo suyo, sin mezquindades. Así el cuadro rival abrió el marcador a los nueve minutos.
Irak abrió el marcador tras un corner ejecutado desde la banda izquierda. El delantero Ali Al-Hamadi convierte el gol con certero cabezazo. Fue un gol tempranero precedido por una ofensiva que halló bien ubicada a la defensa. Hubo muy poco que hacer ante el tiro de esquina.
El sorpresivo gol no amilanó a nuestra Selección. La fortaleza ya parece ser la marca del equipo dirigido por Óscar Villegas.
Tras la apertura del marcador, la Selección Boliviana presiona y busca tomar el control del partido, en especial desde mediocampo, al igual que los iraquíes. Gran parte del primer tiempo se disputó en el medio campo.
Los datos del primer tiempo muestran que la Selección Boliviana tuvo el control de gran parte del partido. La verde respondió con pases en la mediacancha frente a la presión rápida de los jugadores iraquíes.
Recuperado el medio terreno por parte de Bolivia, aparecen las figuras de Vaca y de Terceros, éste muy marcado por la escuadra rival-
Tras el gol en contra, Bolivia buscó recomponerse y fue más incisiva, con Diego Medina, Ramiro Vaca y Miguel Terceros, quienes intentaron generar peligro sobre el arco de Ahmed Basil.
Desde ese momento, el equipo nacional fue el que más insistió ante un rival que apeló al contragolpe con sus jugadores más rápidos.
La insistencia tuvo su recompensa. A los 37’, Moisés Paniagua sacó un potente remate tras una jugada iniciada por Vaca y puso el 1-1, en el mejor momento de la selección boliviana.
Así, la Selección Boliviana mantuvo la presión e Irak empezó a lucir agotamiento.


