20 de febrero (Urgente.bo).- El analista económico Omar Velasco informó a Urgente.bo que la creación del nuevo régimen impositivo, anunciado por el Gobierno a través de la Ley de Transparencia y Alivio Tributario, terminará beneficiando principalmente empresarios privados, especialmente a las grandes compañías. Asimismo, advirtió que la medida puede generar un costo fiscal y afectar la credibilidad del sistema tributario.
Velasco indicó que esta propuesta fue una promesa de campaña del presidente Rodrigo Paz, que “no logró implementarla dentro de los primeros 100 días de su gobierno, como inicialmente había prometido”, dijo y señaló que aún se está en una etapa preliminar.
En ese sentido, el analista explicó que el Gobierno plantea una segmentación. “Se va a realizar una condonación de deuda, es decir, de capital, intereses y multas para aquellos deudores morosos que tengan deudas con el Estado menores a 10 millones de bolivianos y que tendrían esta deuda acumulada hasta el año 2017”, detalló.
Con respecto a las deudas posteriores al 2018 recibirán “facilidades” de pago para cumplir con sus obligaciones de intereses y multas, según Velasco. Sin embargo, observó que esta diferenciación “básicamente termina beneficiando a las grandes empresas (…) que seguramente son los que mayores adeudos tributarios tienen con el Estado”.
Velasco advirtió que este alivio tributario implicaría “un costo fiscal para el país, porque son tributos no pagados en años anteriores”, lo que, según su análisis, “reduce la credibilidad en el sistema tributario, porque se está de alguna manera premiando el incumplimiento fiscal con el país”. Asimismo, añadió que “la moratoria tributaria daña la reputación del sistema tributario”.
Reducción del IVA y riesgo fiscal
El analista observó que es la posible reducción del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). “Dentro del marco de esta ley se ha hablado también de reducir el IVA”, indicó, y señaló que este es “el principal impuesto, que más recauda en el país”.
De acuerdo con su análisis, la reducción de este impuesto en la actual crisis económica “no necesariamente va a implicar un proceso de formalización o de dinamismo económico”, sostuvo y explicó que la disminución del IVA podría traducirse en mayores utilidades para empresas formales “al tener menores costos tributarios”, pero aclaró que “no hay ninguna obligación para que las empresas privadas trasladen las mayores utilidades hacia la creación de empleo y producción”.
En ese marco, advirtió que bajar el IVA implicará pérdida de ingresos fiscales, que comprometería la situación fiscal y que podría derivar en “un aumento de la deuda para compensar la caída de ingresos, o una disminución del gasto, es decir, una reducción de la oferta de bienes públicos”.
El Gobierno anunció que esta normativa permitirá formalizar a pequeños emprendedores de sectores como gastronomía, construcción y hotelería; no obstante Velasco aclaró que primero hay que esperar a ver los detalles de la nueva ley para ver si se va a hacer un régimen tributario “distinto al régimen general o al régimen simplificado”, afirmó e indicó que, si existiera un régimen especial con facilidades para sectores de baja escala productiva, “podría eventualmente tener un rédito”. Sin embargo, remarcó que “el régimen impositivo no es la principal causa de por qué las empresas no se formalizan”.
Según su análisis, el principal obstáculo para la formalización de pequeños empresarios es la burocracia. “Más que la reducción del impuesto, lo que dificulta la formalización en el país es el exceso de burocracia administrativa para el pago de impuestos”, explicó y mencionó que los pagos mensuales y bimensuales, multas y sanciones son los que obstaculizan.
“Les repito, no es una cuestión en sí mismo de pagar o no impuestos, sino es la burocracia que está alrededor del impuesto”, insistió y añadió que la formalización requiere una reforma integral que incluya el régimen laboral, el sistema de protección social y el cumplimiento de contratos.
Beneficiarios del régimen impositivo
Velasco señaló que los principales beneficiados serían los grandes empresarios. Explicó que en Bolivia hay “muy pocas empresas legalmente establecidas son las que realmente contribuyen a las arcas del Estado”, dijo y estimó, estas no superarían las 1.000 o 1.500 empresas, frente al 30.000 a 40.000 contribuyentes inscritos, es decir, alrededor del 3%.
“Estas empresas, en mi cálculo, deben representar cerca del 3% de todo el padrón de contribuyentes”, señaló e indicó que el programa de alivios tributarios “va a beneficiar a las grandes empresas nacionales que, con toda seguridad, son las que tienen más adeudos tributarios”.


