La noche del 30 de abril de 2016, nuestro departamento de Redacción sufría de la angustia. Teníamos todo listo para el nacimiento del nuevo periódico digital: reportajes en profundidad, noticias exclusivas y editoriales para dar a conocer nuestra identidad. Principalmente mucho entusiasmo por el inicio de la nueva etapa. Un sabotaje estuvo a punto de truncar nuestro nacimiento.
En los días de abril, por entusiasmo y una dosis de ingenuidad, comenté con una persona nuestro próximo lanzamiento: un nuevo periódico digital para Bolivia, uno que resuma la esencia del periodismo en profundidad que se expresaba en la revista impresa Oxígeno, desde el 2011, uno que tenga la sensibilidad de conectar con la gente, como lo hacía, desde el 2014, el semanario El Compadre. En definitiva, habíamos definido lanzar una nueva propuesta de periodismo digital, ya con visión de enfoque 360.
¿Cuál fue el error? Dar el nombre de nuestra nueva propuesta periodística. Dicho dato fue valioso para el sabotaje consumado el 30 de abril y que impidió que el 1 de mayo nazcamos como Urgente.bo, como era nuestro objetivo. Nacimos como Urgentebo.com. Mientras nuestros amigos Alisson y René Silva trabajaban contra el tiempo para que ese domingo salga a luz el periódico que hoy está leyendo desde su dispositivo, yo aprendí la lección de cerrar círculos de seguridad. Pero más que eso, mi equipo y yo entendimos que lo valioso era continuar con nuestro sello informativo.
Han pasado 10 años desde el nacimiento de Urgente.bo, un periódico nativo digital que es parte de la familia Oxígeno, como nosotros lo entendemos. Han pasado 10 años de aprendizaje continuo, para no morir en el intento, para gravitar en el periodismo boliviano, para contribuir a marcar tendencia en la información desde la web y desde las redes y para afirmar que vamos a seguir adelante.
Nos llamamos Urgente.bo porque nos ocupamos de los temas urgentes de Bolivia y de los temas de la gente. Esa es nuestra savia vital.
Los meses de mayo y junio son gratificantes para nosotros. El domingo 1 de mayo empezó la vida de Urgente.bo; el 27 de junio de 2011 circuló la primera edición de la revista impresa Oxígeno, para llegar a la opinión pública, a las autoridades, a los empresarios y a la clase media y el 15 de junio de 2014 nos atrevimos con el semanario El Compadre, para ofrecer información a los sectores populares, sin caer en el amarillismo ni en la crónica roja.
La pandemia y la crisis del papel periódico determinaron una nueva tendencia en la lectoría y en los hábitos informativos. Nos adaptamos, a costa de golpes que el periodismo impreso sufre en el mundo entero. Nuestras ediciones impresas de Oxígeno y El Compadre redujeron su tiraje, pero hasta ahora continúan vigentes. Y así llegó el turno de Urgente.bo, el hermano menor ahora es la punta de lanza de nuestro servicio de multiplataforma.
Somos un equipo que hace periodismo de multiplataforma, para nuestros lectores y para nuestra audiencia. Somos un grupo humano versátil, comprometido y con mucha mística para hacer periodismo con los principios de siempre: pluralidad, responsabilidad, ética y compromiso con el país y la ciudadanía.
Buscamos influir en la agenda nacional, nos ocupamos de los temas más importantes de la coyuntura nacional, pero nuestro faro son los temas de la ciudadanía, de la población. Y con ese norte hemos llegado hasta acá. Las cifras que manejamos día a día nos alientan para continuar ejerciendo el periodismo en tiempos tan desafiantes. Y precisamente quiero agradecer, en primer lugar, a todos quienes fueron y son parte de nuestro equipo.
Y quiero reafirmar el compromiso que tenemos con cada uno de ustedes, como lectores y como audiencia. Sin ustedes, habríamos fracasado desde el primer día. Les aseguramos que ustedes son nuestra motivación permanente. Muchas gracias.
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