Octubre 04, 2026 -HC-

"Estamos en el peor momento": El narcotráfico en Bolivia se expandió tras la pandemia, dice Romero


Viernes 2 de Octubre de 2026, 6:00pm






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2 de octubre (Urgente.bo).- El ministro de Gobierno de Evo Morales y abogado Carlos Romero afirmó, en entrevista con Urgente.bo, que Bolivia está en su peor momento en el tema del crimen organizado por la expansión del narcotráfico, que se suscitó luego de la pandemia por el COVID -19.

“(Bolivia) está en el peor momento de su historia. El crimen organizado son delitos que pueden tener alcance nacional o transnacional. En este caso, en Bolivia estamos frente a un fenómeno de expansión del narcotráfico que no tiene precedentes”, dijo la exautoridad.

Pandemia del COVID-19

“El tema de la droga tiene un antes y un después a partir del COVID”, de acuerdo con Romero y explicó que antes de la pandemia, Bolivia era identificada como un país de tránsito de drogas, mientras que posteriormente fue reclasificada como un territorio de tránsito, procesamiento y comercialización.

El exministro atribuyó este cambio al crecimiento del mercado internacional de drogas y a la expansión de la producción de coca en países vecinos.

Romero señaló que Bolivia estaría recibiendo materia prima procedente de Perú y Colombia para procesarla en territorio nacional. Según su hipótesis, Colombia pasó de cultivar 60.000 a 261.000 hectáreas de coca, mientras que Perú aumentó de 30.000 a 89.000 hectáreas.

Asimismo, sostuvo que la producción nacional no sería suficiente para explicar las 600 toneladas métricas de cocaína que aparentemente se procesarían en Bolivia.

“Estamos frente a un fenómeno de expansión del narcotráfico que no tiene precedentes”, manifestó Romero y cuestionó que también se suscitaron más de 70 casos de sicariato en los últimos tres años, la exportación de droga hacia tres continentes y 31 países, además del intercambio de oro y vehículos por drogas en zonas fronterizas.

Por último, Romero advirtió sobre la presunta consolidación de enclaves territoriales del crimen organizado en la Amazonía, la Chiquitanía y el Chaco, así como la multiplicación de rutas terrestres, fluviales y aéreas para la comercialización de cocaína. A ello sumó el tráfico de mercurio vinculado con la minería ilegal del oro y el ingreso de sustancias como la marihuana líquida y la ketamina.

“Realmente estamos en una situación terrorífica, a tal extremo que el crimen organizado tiene tomados enclaves territoriales”, afirmó Romero y vinculó esta situación con los casos relacionados con Sebastián Marset.