Frente al paro de transporte convocado para este lunes en rechazo al Decreto Supremo 5716, que dispone la eliminación de la subvención al diésel, las ciudades de La Paz y El Alto decidieron desmarcarse de la medida de presión y confirmaron que garantizarán la circulación vehicular con total normalidad.
A diferencia del escenario en Santa Cruz, donde el transporte cooperativizado anunció un repliegue de aproximadamente 12.000 unidades y una marcha rumbo al Concejo Municipal, los sindicatos y federaciones de choferes urbanos de La Paz y El Alto optaron por priorizar la continuidad de sus labores.
Representantes del sector del transporte urbano paceño y alteño señalaron que sus bases mantendrán las actividades cotidianas. Desde la Federación Andina de Choferes de El Alto, así como sectores del transporte libre, se ratificó que minibuses, trufis y demás motorizados operarán de manera habitual, distanciándose de protestas que puedan perjudicar el movimiento económico diario en ambas regiones del altiplano


