Agosto 16, 2026 -HC-

Lula y Flávio Bolsonaro iniciaron la campaña electoral con una fuerte disputa por la seguridad y la economía de Brasil

El oficialismo apuesta por la continuidad de las políticas sociales, mientras el candidato del Partido Liberal busca movilizar al electorado conservador con un discurso de mano dura 


Domingo 16 de Agosto de 2026, 4:45pm




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Infoabe.- Brasil abrió este domingo la campaña presidencial para las elecciones de octubre con sus dos principales contendientes enfrentados desde el primer día. Luiz Inácio Lula da Silva, que busca un cuarto mandato, eligió São Bernardo do Campo, en São Paulo, para reivindicar su trayectoria sindical y presentar sus prioridades. Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal e hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, comenzó su recorrido en Copacabana, Río de Janeiro, con un discurso centrado en la seguridad, la soberanía y una ofensiva contra el Gobierno.

Lula convirtió el acto en una defensa de las políticas sociales y de su gestión económica. Ante miles de simpatizantes, sostuvo que su eventual próximo período debe servir para resolver problemas estructurales y destacó la creación de 10 millones de empleos formales.

“En mi cuarto mandato quiero terminar con algunos de los dilemas de nuestro país”, afirmó el mandatario. “¿Qué futuro quieres para el pueblo brasileño si no inviertes en salud, educación, vivienda...?”, preguntó.

El presidente brasileño evitó mencionar por sus nombres tanto a Jair Bolsonaro como a Flávio, su principal rival, aunque cuestionó de manera indirecta a los gobiernos de derecha y defendió la inversión pública en áreas como salud, educación y vivienda.

La seguridad también ocupó un lugar en su discurso. Lula sostuvo que la respuesta contra el crimen organizado debe concentrarse en quienes dirigen las estructuras criminales y en los recursos que permiten su funcionamiento. “Es quitándoles el dinero que vamos acabar con el crimen organizado”, afirmó.

La violencia contra las mujeres fue otro de los asuntos abordados por el mandatario en su acto de campaña. Acompañado por su esposa, Rosângela “Janja” da Silva, reclamó una mayor atención frente a las agresiones de género y pidió a los hombres que consideren a sus parejas como “compañeras” y no como “servidoras o esclavas”.

La soberanía nacional fue otro punto presente en ambos actos, aunque con enfoques distintos. Lula defendió que Brasil explote y procese sus propios minerales críticos y rechazó que Estados Unidos, Rusia, China u otras potencias controlen esos recursos. “Nosotros vamos a explotar los minerales críticos en beneficio del pueblo brasileño”, dijo.

¿Qué dijo Flavio Bolsonaro?
Flávio Bolsonaro, de 45 años, eligió un tono mucho más confrontativo. Desde Copacabana, acusó a Lula de haber incrementado el endeudamiento, perjudicado a empresas públicas y descuidado el combate contra las organizaciones criminales. “¡Lula es el moroso de la esperanza!”, expresó ante sus seguidores.

El senador convirtió la seguridad en uno de los ejes de su candidatura y prometió endurecer la respuesta estatal contra las principales organizaciones criminales del país. “Voy a recuperar la soberanía de Brasil. Voy a tratar a PCC, Comando Vermelho y a las milicias como organizaciones terroristas”, aseguró.

También prometió reducir impuestos, burocracia y cargos de confianza en la Administración pública mediante lo que definió como un “tijeretazo”. Su discurso incluyó además una defensa a favor de su padre Jair Bolsonaro, presidente entre 2019 y 2022, quien actualmente se encuentra bajo prisión domiciliaria después de ser condenado por la Corte Suprema por conspirar para dar un golpe de Estado tras las elecciones de 2022.

Flávio sostuvo que su padre es un “hombre honesto” y afirmó que nunca representó una amenaza para la democracia.

“Me están mirando y están recordando a alguien. Sé que me parezco a él. Pero es difícil comparar al hijo de Pelé con Pelé”, dijo.

El inicio de la campaña deja así planteadas dos prioridades diferentes. Lula busca defender la continuidad de sus políticas sociales, el empleo y una mayor participación estatal, mientras Flávio apuesta por la seguridad, la reducción del aparato público y la reivindicación del legado bolsonarista.

La disputa comienza además con una diferencia reducida en las encuestas citadas durante el lanzamiento de las candidaturas: Lula aparece con 43 % de intención de voto frente al 40 % de Flávio en un eventual enfrentamiento de segunda vuelta, un escenario que anticipa una competencia estrecha hacia octubre.

Los brasileños acudirán a las urnas el 4 de octubre, en una elección marcada por la fuerte polarización entre el oficialismo y el espacio político vinculado al bolsonarismo. La contienda, además, se desarrolla bajo la atención de Estados Unidos y la influencia política de Donald Trump, quien ha expresado públicamente su respaldo a candidatos conservadores en distintos procesos electorales de América Latina.