El decreto supremo 5652 determina mantener los precios de los hidrocarburos (gasolinas, diésel, gas licuado de petróleo y GNV) por seis meses, es decir hasta enero de 2027.
Con la nueva norma, la gasolina especial seguirá costando Bs 6,96 el litro y el diésel, 9,80, y la garrafa de GLP estará en bs 22.50..
La norma amplía el periodo transitorio establecido por el Decreto Supremo 5516. Durante los próximos 12 meses no habrá modificaciones en los precios de los combustibles regulados.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, precisó que la decisión política es que los precios se congelen por el lapso de tiempo mencionado, con miras a evitar el impacto de la fluctuación del dólar, mientras el Gobierno analiza una reestructuración energética.
Sin embargo, el decreto establece que, una vez concluido el congelamiento, los precios dejarán de ser fijos y se calcularán mediante una fórmula que combinará el precio internacional de compra y el tipo de cambio promedio del dólar del mes anterior.
Según la norma, el precio en bolivianos de la gasolina, diésel y otros derivados del petróleo, saldrá a partir de multiplicar el valor de compra en dólares del carburante, por el tipo de cambio promedio del último mes, por el factor de ajuste.
El “factor de ajuste” es la clave de esta ecuación. Se establece de dividir 10,4003 entre el tipo de cambio promedio del último mes. Eso quiere decir que el Gobierno subvencionará parte del precio del combustible cuando el dólar oficial supere la barrera de los Bs 10,40.
Esto significa un cambio sustancial con el decreto que modificó el precio de los combustibles en enero. El DS 5516 fue emitido en un contexto de tipo de cambio fijo. Al abandonar Bolivia este régimen cambiario, los precios de los productos se deben ajustar al dólar flexible.
Con este mecanismo, el Estado continuará absorbiendo parte del costo de importación cuando la cotización oficial del dólar supere los Bs 10,40, con el fin de evitar que todo ese incremento sea trasladado al consumidor.
El nuevo sistema responde al cambio del régimen cambiario. A diferencia del Decreto Supremo 5516, aprobado bajo un tipo de cambio fijo, la nueva regulación adapta el cálculo de los combustibles al esquema de tipo de cambio flexible vigente.
El decreto también autoriza al Ministerio de Economía a transferir hasta Bs 1.000 millones a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para cubrir la diferencia entre el costo de importación de petróleo y combustibles y el precio de venta en el mercado interno.
La disposición prevé que ese monto pueda incrementarse si YPFB lo requiere, siempre que exista una certificación técnica del Ministerio de Hidrocarburos o de la entidad reguladora competente.
Con esta medida, el Ejecutivo busca garantizar el abastecimiento de combustibles mientras se mantiene el esquema de precios congelados y se implementa el nuevo mecanismo de fijación de tarifas.
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