Un estudio del Instituto Nacional de Laboratorios de Salud (Inlasa) dijo que los restos encontrados en los basureros de El Alto si pertenecían a canes, y la misma instancia confirmó que la carne de perro fue comercializada en la urbe alteña durante los días que el departamento se encontraba cercado por los bloqueos que no permitían el ingreso de alimentos.
“Debo informar a la población que sí, se trataba de carne de perro”, señaló Elio Pacheco, secretario municipal de Seguridad Ciudadana y manifestó que recibieron un certificado emitido por Inlasa con los resultados de los análisis realizados.
La polémica se desató a inicios de junio cuando se encontraron restos óseos y cueros sospechosos en basureros de la ciudad, específicamente en inmediaciones de La Plaza del Dinosaurio y en la extranca de Río Seco.
Tras ese hallazgo, el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) tomó unas muestras y las remitió a los laboratorios de Inlasa como parte de una colaboración con el municipio de El Alto.
Pacheco recomendó a la población no comprar carne u otros alimentos en la calle, sino en mercados, supermercados u otros centros de abastecimiento.
El análisis de Inlasa será adjuntada como una de las pruebas del municipio en la denuncia presentada en la Fiscalía para identificar a los autores de los delitos de Biocidio y atentado a la salud pública.



