El concepto GovTech, entendido como la modernización de la gestión pública a través de startups y emprendimientos tecnológicos, representa una de las transformaciones más relevantes en la administración estatal contemporánea. GovTech permite que el Estado incorpore soluciones digitales ágiles, escalables y de bajo costo, desarrolladas por talento emprendedor, para mejorar servicios públicos, fortalecer la transparencia y aumentar la eficiencia institucional. En Bolivia, este enfoque aún no ha sido desarrollado plenamente y el país no cuenta con startups especializadas en GovTech, lo que evidencia una brecha estructural y, al mismo tiempo, una oportunidad estratégica para impulsar un nuevo sector económico basado en innovación pública y tecnología aplicada al Estado.
Un elemento adicional que limita el surgimiento de startups GovTech en Bolivia es el marco normativo vigente, particularmente la Ley de Telecomunicaciones (Ley 164), que establece la preferencia del Estado por el uso de software libre frente al software comercial. Si bien esta disposición buscó en su momento promover soberanía tecnológica, hoy constituye una barrera estructural para la innovación, ya que la mayoría de las soluciones GovTech modernas —incluyendo inteligencia artificial, servicios en la nube, ciberseguridad avanzada y plataformas de interoperabilidad— se desarrollan sobre tecnologías híbridas o comerciales. Esta preferencia normativa restringe la adopción de herramientas contemporáneas y dificulta que startups tecnológicas bolivianas puedan integrarse en procesos de modernización pública, afectando la competitividad del país frente a estándares internacionales.
La experiencia internacional demuestra que GovTech es una política pública viable y de alto impacto. Con apoyo de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, países como Colombia, Brasil, México, Chile, Uruguay, Argentina y España han implementado laboratorios de innovación pública, fondos GovTech, marketplaces de soluciones digitales y mecanismos de contratación por desafíos. En Colombia, CAF impulsó el Laboratorio GovTech de Bogotá, donde startups desarrollaron soluciones para movilidad y trámites ciudadanos. En Uruguay, CAF apoyó el Índice GovTech de Ciudades, que mide la capacidad de los gobiernos locales para trabajar con startups. En España, CAF acompañó la creación de GovTechLab Madrid, un espacio donde startups prototipan soluciones para servicios municipales. Estos casos verificables muestran que GovTech no es una tendencia teórica, sino una herramienta concreta para modernizar el Estado y dinamizar la economía digital.
Para Bolivia, adoptar un enfoque GovTech generaría beneficios económicos y sociales significativos. En lo económico, permitiría la creación de un nuevo sector productivo basado en innovación, tecnología y servicios digitales, generando empleo de calidad y oportunidades para jóvenes profesionales. En lo social, GovTech puede mejorar la calidad de vida de la ciudadanía mediante trámites más rápidos, servicios públicos más eficientes y mayor transparencia. Para los emprendedores emergentes, GovTech representa una vía para escalar sus proyectos, acceder a financiamiento internacional, vincularse con instituciones estatales y desarrollar soluciones de alto impacto sin necesidad de competir en procesos de licitación tradicionales. En este marco, es fundamental que las entidades públicas adecuen sus Documentos Base de Contratación (DBC) para permitir la participación de startups y emprendimientos tecnológicos, incorporando criterios de innovación, interoperabilidad, impacto y escalabilidad, de manera progresiva y dialogada con todos los sectores involucrados.
Bolivia tiene la oportunidad de posicionarse en esta agenda regional, aprovechando su ecosistema emprendedor emergente y la creciente digitalización estatal. Sin embargo, para que el país pueda avanzar hacia un modelo GovTech propio, inclusivo y sostenible, es imprescindible actualizar la normativa vigente en telecomunicaciones y TIC, particularmente las disposiciones que obligan al Estado a priorizar el uso de software libre. Esta exigencia, establecida hace más de una década, hoy constituye una barrera estructural que impide la adopción de tecnologías modernas, limita la innovación y restringe la participación de startups tecnológicas en procesos de modernización pública. Bolivia necesita transitar hacia un enfoque de neutralidad tecnológica, donde el Estado pueda utilizar tanto software libre como software comercial según criterios de eficiencia, seguridad, interoperabilidad e impacto. Como Presidente de FUNDETIC Bolivia, expreso nuestra plena disposición institucional para trabajar de manera colaborativa con la Asamblea Legislativa Plurinacional, aportando evidencia técnica, propuestas normativas y articulación internacional que permitan fortalecer este Proyecto de Ley Marco de Emprendimientos Emergentes y habilitar las condiciones necesarias para que el país ingrese de manera decidida en la agenda GovTech.
Luis Sergio Valle
Presidente de FUNDETIC Bolivia



