“Bolivia hacia el mundo y el mundo en Bolivia” es el eslogan de la política exterior boliviana en estos últimos seis meses del nuevo Gobierno. Sin embargo, las acciones diplomáticas y, sobre todo, comunicacionales no acompañaron esa premisa.
La mañana del miércoles 20 de mayo de 2026, la Cancillería de Bolivia, a través de un comunicado, decidió “solicitar a la Embajadora de la República de Colombia acreditada en el país la conclusión de sus funciones diplomáticas en territorio boliviano”.
Horas más tarde, el Canciller boliviano brindó una innecesaria conferencia de prensa, donde se lo percibió molesto y nervioso, oportunidad en la que lanzó frases como: “él (Gustavo Petro) ha utilizado medios sociales, cuando debería haber utilizado medios diplomáticos”, haciendo referencia a las publicaciones en la red social X que el Presidente colombiano realizó en los últimos días sobre la situación de conflictividad por la que atraviesa Bolivia.
Y para finalizar dicha conferencia, el Canciller dijo de manera textual: “ya hemos sido muy vocales y hemos utilizado los medios que la diplomacia define para quienes han pensado que utilizar el TikTok y el Facebook es una forma de comunicarse en la diplomacia. Eso no es así y no lo vamos a aceptar en ningún sentido”.
El 9 de noviembre de 2025, el mismo Canciller, quien fue el encargado de dar el discurso en la posesión del Gabinete Ministerial del nuevo Gobierno, anunció la “implementación de una política de modernización de las relaciones exteriores de Bolivia, centrada en el impulso de una diplomacia digital y de conocimiento que busca posicionar al país como innovador, conectado y presente en los principales escenarios globales” (Erbol).
Además de que el Canciller se contradice a sí mismo, claramente se percibe que desde la Cancillería de Bolivia no entienden qué es la diplomacia digital, la cual es definida por los académicos Corneliu Bjola y Marcus Holmes como “el uso de las redes sociales y herramientas digitales para complementar las prácticas diplomáticas tradicionales, permitiendo una comunicación más dinámica, la participación pública y la gestión de crisis en las relaciones internacionales”.
Es preciso mencionar que X es la red social por excelencia de la diplomacia mundial, por ello no debería sorprender a nadie que un Presidente utilice esta plataforma para referirse a cualquier tema, de hecho, el principal aliado del Gobierno, Estados Unidos, y sus autoridades utilizan permanentemente X para referirse a diversos temas, en muchos casos haciendo injerencia directa, pero ese debate se lo dejo a los “diplomáticos de carrera” que por ahora no dijeron absolutamente nada.
Volviendo al caso de la Cancillería de Bolivia, esta ha publicado más de 40 comunicados por diversos temas: desde avisos necrológicos, pasando por pronunciamientos sobre hechos de interés únicamente nacional y hasta la publicación de números telefónicos, mal utilizando por completo esta herramienta comunicacional. Adicionalmente, sus cuentas oficiales en Facebook, TikTok y otras se han llenado de mensajes y videos con una alta carga política e ideológica. Y en lo que tiene que ver con la cuenta oficial del Canciller, esta es utilizada solo para repetir y compartir información (prácticamente un bot), casi sin emitir posturas propias. Eso de ninguna manera es diplomacia digital.
Por ello, si el Canciller pretende que los gobiernos y autoridades del mundo mantengan las lógicas de las notas verbales o los canales diplomáticos tradicionales (que aún existen y probablemente sigan existiendo), propios de un “Estado tranca”, será muy difícil llevar “Bolivia hacia el mundo y el mundo en Bolivia”, de hecho, quizás tengamos que ir quitando a Colombia de la lista.
Enrique Pomar Meneses
Comunicador



