La ciudad de La Paz se ha convertido en el escenario para el enfrentamiento entre bolivianos. En el día más complicado del conflicto social, los marchistas que llegaron a La Paz se han encontrado con el rechazo de vecinos de la sede de gobierno, por lo que hubo hechos de violencia. Los manifestantes están asediando a la plaza Murillo, que es resguarada por policías y militares.
A estas horas de la tarde, miles de personas se halla en inmediaciones de la plaza Murillo, en especial desde la avenida Camacho y calle Mercado para presionar a las fuerzas del orden que han levantado tres anillos de seguridad.
Desde la mañana de este lunes, miles de marchistas procedentes del altiplano paceño, vecinos alteños y los seguidores de Evo Morales ingresaron a la sede de gobierno para expresar su descontento contra el gobierno de Rodrigo Paz Pereira. Los manifestantes se han aproximado a inmediaciones de la plaza Murillo para enfrentarse a las fuerzas policiales, con el objetivo de ingresar al corazón del poder político.
Armados de palos, hondas y hasta de explosivos, los manifestantes llegaron al centro de La Paz con actitud agresiva. Y resistieron el trabajo de los periodistas y medios de comunicación. De hecho, a unos metros de la alcaldía de La Paz, un grupo de trabajadores de la prensa tuvo que asistir a una colega que sufrió un desmayo.
Un periodista de Urgente.bo fue atacado por un marchista de los Ponchos Rojos, quien le asestó un golpe con un palo.
El asedio de los marchistas hacia la plaza Murillo ha derivado en un enfrentamiento violento. Dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y otros grupos asediaron a las fuerzas del orden, cuyos efectivos reaccionaron con agentes químicos y, al parecer, con balines.
En el cruce de villas, al este de la ciudad de La Paz, grupos de vecinos rechazaron el paso de los manifestantes, lo que ha provocado la ira de los marchistas que bajaron desde Pampahasi. Y hubo peleas en medio de contenedor de basura que estaba lleno, porque por la falta de diésel, los camiones no están recogiendo los desechos.
Precisamente ese es el otro problema que afecta a La Paz. Los mercados de productos de primera necesidad están desabastecidos y los pocos alimentos que están a la venta tienen los precios por los cielos. Por ejemplo, el kilo de carne molida está en Bs 100. Las amas de casa están preocupadas porque no hay productos para comprar frente al bolsillo cada vez más pequeño.
En el avance de la marcha hacia la ciudad de La Paz, un grupo de campesinos coincidió con un minibús de transporte púbico. El marchista no dudó en abrir la puerta del vehículo para responder con golpes y palos a la persona que les criticaba por su accionar.
En el día más violento del conflicto, aunque los marchistas están movilizados en el centro de La Paz, hay grupos de personas que asedian y amedrentan en barrios de la ciudad de El Alto. Vecinos de diferentes barrios se comunicaron con Urgente.bo para denunciar que, como en las protestas del 2019, hay personas que usan pasamontañas y lanzas piedras contra los inmuebles.
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