22 de abril (Urgente.bo).- La presidenta de la Red Nacional de Promotoras Comunitarias de Prevención de la Violencia en Razón de Género, María Quisbert, informó a Urgente.bo que de los 28 feminicidios que ocurrieron en Bolivia en la primera parte de este año, entre seis a diez mujeres tenían medidas protectoras. Es decir, eran casos en los que el Estado había intervenido con medidas precautorias, pero aún así los feminicidas actuaron y terminaron con la vida de sus víctimas.
La especialista señaló que, entre seis y diez mujeres, de las 28 que fueron víctimas de feminicidios hasta la fecha en Bolivia, contaban con medidas protectoras, que representa casi el 40%. “Esto quiere decir, que son mujeres que han ido a denunciar, que ya han visto que tenían miedo por sus vidas por el comportamiento violento y agresivo de sus agresores, de sus verdugos. También estaban buscando los mecanismos para poder resguardar su integridad, porque ya estaban temerosas”, señaló.
El problema es que los feminicidas actuaron por encima de las leyes, al margen de las medidas protectoras. En ese sentido, Quisbert aseveró que las autoridades no están implementando “de buena manera” las medidas de protección.
“Las mujeres han ido, han expresado, manifestado y señalando que se sentían preocupadas porque corrían riesgos de sus vidas y las autoridades no las han escuchado”, lamento la experta y añadió que la etapa preliminar de los procesos las autoridades deberían aplicar la detención domiciliaria con derecho a trabajo o la detención preventiva para los agresores.
Asimismo, Quisbert explicó que menos del 50% de los procesos llegan a una sentencia, y cuando lo hacen, pueden tardar entre tres a cinco años. En ese sentido, aseveró que el sistema judicial está pensado para la protección del feminicida, por encima de la víctima.
Uno de los factores que incide en la situación es que muchas veces las familias de las víctimas abandonan los procesos por el alto costo económico que implica no solo el caso; sino también, cuidar a los huérfanos de los feminicidios, lo que genera impunidad para los agresores, quienes salen libres sin ninguna condena.
Asimismo, dijo que hay una “fuerte coincidencia” que quienes están perpetrando los feminicidios, que vienen a ser las personas con las que las mujeres han conformado una vida en común, sus parejas. De igual forma, Quisbert advirtió que las autoridades no están trabajando el ámbito de la prevención, como señala la Ley 348, en esa línea, aseveró que las autoridades solo toman en cuenta los casos de violencia física y no la psicológica, que se está “naturalizando” en la sociedad.
“Hoy te doy una bofetada, mañana te doy una bofetada y una patada, mañana te doy una bofetada y una patada, te empujo por las gradas, y comienzas a hacer una escalada de violencia. ¿Por qué? Porque no están generando los mecanismos de prevención”, dijo.


