Marzo 07, 2026 -HC-

Los q´amiris expanden sus redes hasta China y América del Sur

Comerciantes, importadores, industriales y profesionales de origen aymara consolidaron capital, redes y presencia pública. Hacen inversiones en diferentes campos.


Viernes 6 de Marzo de 2026, 10:00am




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6 de marzo (María Belén Salas-El Compadre).-Hace poco más de 20 años, cuando el hoy arquitecto Freddy Mamani era trabajador constructor y proveedor de arena conoció a un pequeño emprendedor y vecino suyo que trabajaba con la calamina para techos de casa. Hacía un trabajo manual. Era un obsesionado del trabajo y así creció. Hoy es un distribuidor mayorista de productos de construcción, herramientas y otros importados desde China. De hecho, sus socios asiáticos llegaron hasta El Alto para construirle tinglados gigantes.

El empresario alteño, que empezó en una casa del barrio 16 de julio, no solo se expandió económicamente, sino que su familia echó raíces en China. “Solo sé que incluso sus hijos ya se han casado con chinas o con chinos. O sea, ya son una familia china”, dice Mamani. Los q’amiris alteños tiene una amplia relación con el mercado asiático. Viajan a China, como si estuviesen yendo a Santa Cruz de la Sierra, precisa el entrevistado, porque son socios empresariales.

La sociedad entre empresarios alteños y chinos se ha profundizado al punto que los q’amiris bolivianos financian las playas de vehículos asiáticos que se comercializan en la zona franca de Iquique.

Empezaron desde abajo, como emprendedores, con la lógica aymara de no darse por vencidos. Mamani dice que tienen una vocación para hacer negocios y crecer hasta hacerse q’amiris (personas que vive en abundancia). Ellos son un fenómeno social y económico que se hizo cada vez más visibles en las últimas tres décadas en Bolivia, especialmente en la urbe alteña, según el sociólogo Pablo Mamani.

“Es un pequeño grupo, pero bastante extendido, que ha adquirido en el último tiempo bastante capital económico y que están produciendo nuevas redes sociales”, explicó el sociólogo. Los nuevos q’amiris de El Alto no solo acumulan riqueza, construyen vínculos sociales, vecinales, empresariales, deportivas y comunicacionales.

¿Quiénes son los q’amiris?

El sociólogo explicó que los q’amiris son comerciantes, otros dirigen industrias, importadoras, otros son profesionales, transportistas y mineros. Todos ellos comparten “un capital económico bastante importante y han protagonizado procesos de movilidad social ascendente”, detalla Mamani.

Viven o trabajan en El Alto, pero también tienen sus casas en Calacoto, San Miguel, Florida, Achumani. Algunos dejaron los barrios populares para vivir en barrios del sur paceño.

Un rasgo importante de los q’amiris es su origen aymara. “Algunos tal vez también son de origen quechua, o pueden llamarle origen popular”, afirma Mamani. Muchos llegaron desde provincias siendo jóvenes o son hijos y nietos de migrantes, algunos mantienen residencia en La Paz, pero desarrollan sus actividades económicas en El Alto.

Los q’amiris no se parecen a las élites tradicionales bolivianas, por ejemplo, en su manera de ser y el lugar que ocupan en las relaciones sociales. Participan activamente en espacios festivos como la entrada de la 16 de Julio o el Fiesta del Gran Poder, “incluso ideológicamente se diferencian de los grupos de poder de la élite boliviana”, explica.

Los q’amiris de El Alto

Algunos de ellos que son comerciantes son grandes mayoristas o acciones en empresas internacionales. El arquitecto Mamani dice que tienen intereses en China, en Panamá o incluso en Argentina y Chile, donde lideran empresas textileras o de producción de alimentos.

El sociólogo Pablo Mamani relató el caso de la familia Maldonado, que se dedica a la perforación de minas, cuentan con un amplio espacio de preparación de máquinas y técnicos, además de inversiones en Calacoto y ganadería en Santa Cruz. “En Perú ya les han comprado unos perforadores casi a precio de suerte”. Los hijos de la familia Maldonado estudian en Alemania y Brasil.

Otro caso es el de la señora Acme, de la industria textil Conaintex en El Alto. Hija de transportistas que viajaban a Chile, hoy dirige una empresa organizada, con trabajadores, exportaciones a Estados Unidos y una fuerte presencia en el mercado nacional.

Además, el sociólogo menciona a la empresa El Ceibo, productora de chocolates en la cuenca del Alto Beni, con oficinas en El Alto y Viacha. Exportan a mercados alemanes y suizos, y reinvierten en formación técnica. “Es una distribución del capital económico a socios”, Muchos jóvenes profesionales son hijos de la región y luego asumen responsabilidades en la cooperativa.

El arquitecto Freddy Mamani relató el caso del “cholet” “Crucero de Los Andes”, impulsado por la familia Choque. “Este es un símbolo de recuperación de nuestro litoral”, dijo y explicó que la iniciativa combina comercio, turismo e importación de vehículos, y refleja cómo los q’amiris articulan identidad, memoria histórica y emprendimiento.

RECUADRO

¿Cómo comercializan los q’amiris?

El emprendedor alteño es visionario y no se detiene frente a los obstáculos. Por ejemplo, para llegar a los mercados de China hallaron rutas aéreas que les liberan de complicaciones de documentos.

El comercio alteño tiene raíces comunitarias profundas, los negocios migraron de los pueblos a las ciudades. Esa transición del campo a la ciudad tuvo su epicentro en la feria 16 de Julio. No obstante, los comerciantes no conformes con la 16 se lanzaron a Europa y Asia, y se convirtieron en grandes comerciantes. “Viajan a la China como si estuviesen viajando a Santa Cruz o Cochabamba”, relató el arquitecto.

En ese sentido, afirmó haber trabajado y viajado con estos vendedores y explicó que se puede trasladar a distintos lugares del mundo solo con la Cédula de Identidad (CI). “Te hago llegar hasta Hong Kong con tu cédula de identidad. Allá tramitas tu visa de la China y de ahí te entras a China (…) también por Holanda o bien por Lima, México y te pasas al frente. Hay varios caminos”, detalló.