5 de marzo (Urgente.bo).- El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, afirmó que los problemas detectados en la calidad de la gasolina en Bolivia no surgieron recientemente, sino que ya eran conocidos por autoridades y funcionarios en la gestión anterior. Según la autoridad, existió un “boicot interno” dentro de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) que ocultó información durante el proceso de transición de Gobierno.
Además, aclaró que la designación y el cargo del actual presidente ejecutivo interino de la empresa estatal, Yussef Akly, fue una decisión directa del presidente Rodrigo Paz, y no del Ministerio de Hidrocarburos.
“El presidente de Bolivia mediante la resolución 32052 de noviembre del 2025 designó al señor Yusef Ernesto Akli Flores como presidente ejecutivo interino de YPFB, entonces es el presidente el que designa a esta máxima autoridad y no soy yo”, informó Medinaceli.
La autoridad explicó que el Ministerio de Hidrocarburos define la política energética, mientras que YPFB es el “brazo operativo” y la entidad reguladora fiscaliza el cumplimiento de normas. “El Ministerio de Hidrocarburos es el que delinea la política energética del país. YPFB es el brazo operador, si ustedes quieren, y la ANH es el brazo o la institución que regula, que fiscaliza toda la actividad que hacen los operadores”, indicó.
En ese sentido, Medinaceli sostuvo que los problemas con la gasolina ya habían sido advertidos por el sector automotor, mediante una nota, desde septiembre del 2025 al expresidente de YPFB Armin Dorgathen. “En los últimos meses, y con base en informes técnicos y mecánicos recibidos de nuestros asociados, se ha evidenciado un incremento sostenido y alarmante de quejas de usuarios y talleres especializados, quienes reportan fallos de encendido recurrentes, pérdida notable de potencia en los motores, daños de mayor envergadura que obligan al reemplazo de piezas, alto riesgo de daños irreversibles en los motores”, dice el documento.
Según la nota, estos problemas estaban vinculados directamente a la calidad del combustible distribuido en el país. Este documento demuestra que el problema ya era conocido y que no fue comunicado durante la transición, de acuerdo con el ministro.
“Esta es la prueba del boicot, porque ellos sabían y ya tenían pruebas de problemas de calidad en la gasolina, y durante el periodo de transición el equipo de transición no comunicó esto a nosotros que estábamos recibiendo al gobierno”, afirmó.
Asimismo, aseveró que dentro de YPFB había funcionarios que tenían conocimiento del problema y no actuaron. “Esta es la prueba del boicot interno que se está investigando dentro de YPFB, porque había funcionarios dentro de YPFB que sabían de este tema y no hicieron algo”, señaló.
Fallas en almacenamiento
Además, Medinaceli explicó que otra de las causas detectadas estuvo relacionada con el almacenamiento de combustibles. “YPFB identificó algunos tanques con una acumulación de oxidación y sedimentos producto de la operación prolongada de estos tanques a niveles mínimos”, indicó y aclaró que el deterioro de los tanques se produjo porque en la gestión anterior no se lograba mantenerlos con volúmenes adecuados de combustible.
“Como la anterior gestión tenía problemas para llenar estos tanques, las paredes de estos tanques sufrieron un proceso de deterioro químico, oxidación”, sostuvo y agregó que, cuando posteriormente se lograron mayores volúmenes de combustible, los residuos acumulados comenzaron a desprenderse.
Medidas
Ante esta situación, Medinaceli aseguró que YPFB aplicó medidas para mejorar el control de calidad del combustible en toda la cadena logística. “Primero, un incremento de frecuencia de los análisis de la calidad en todos los puntos de la cadena logística”, indicó.
Añadió que también se establecieron parámetros más estrictos. “Se tuvieron límites de calidad más estrictos, se bajaron los límites de las gomas y el manganeso. Los tanques que tenían problemas fueron aislados de toda la cadena de logística”, concluyó.


