Enero 11, 2026 -HC-

Geopolítica: Bolivia soberana y plurinacional en “tono de pueblo”


Domingo 11 de Enero de 2026, 8:30am


¡Bolivia no se vende carajo! ¡Bolivia se defiende carajo! Es la consigna del pueblo boliviano movilizado en las carreteras y en las calles del País, desde que el Gobierno (de la segunda vuelta, en que el Pueblo no tuvo opción y del voto del enojo) emitiera el Decreto Supremo Nº 5503 el día 17 de diciembre de 2025 bajo argumento denominado “de necesidad y urgencia para la estabilización económica, financiera y social del estado plurinacional de Bolivia”, instrumento normativo INFRACONSTITUCIONAL e INCONSTITUCIONAL, constituye su puesta en escena de su real naturaleza de clase criolla oligárquica y alienada a interés capitalistas del empresariado local e internacional (poder fáctico), de su confesa incapacidad de administrar el Estado y de gestar consensos pro Madre Patria; pero este análisis no se ocupará de desentrañar las intenciones o decisiones gubernamentales, sino de la amenaza material a Bolivia a la Patria Grande América y particularmente Sudamérica.

En ese marco el grito unísono del pueblo con conciencia de Patria ¡Bolivia no se vende carajo! ¡Bolivia se defiende carajo! También es un mensaje claro y preciso de soberanía, al Gobierno boliviano y al Mundo ¿y por qué?:

  1. Porque la intervención militar y secuestro de su Mandatario del Gobierno de los Estados Unidos en Venezuela el día sábado 3 de enero de 2026, no es un acto aislado, tampoco democrático, ni justiciero y menos es de respeto a los Pueblos.
  2. Es la ejecución de su Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América (ESNEUA – 11/2025) publicado el pasado 30 de noviembre de 2025, en la que determina: a) su rechazo a la presencia de otras “potencias” en el continente americano – Abya Yalino y b) busca recuperar el control de su y de la economía mundial reposicionando su fortaleza “energética” c) potenciar su poderío militar d) fortalecer relaciones con gobiernos pro o aliados en la región.

Para una mejor compresión de los riesgos, que implican para nuestro País, a continuación, planteo las siguientes consideraciones:

  1. Históricamente. La ESNEUA – 11/2025 es un reposicionamiento de la Doctrina de Monroe de 1823 hace 203 años, un legado colonial y herramienta imperialista que se puso en práctica bajo el lema de “América para los americanos”, que se constituyó en el marco ideológico para la hegemonía estadounidense en el continente, justificando intervenciones políticas, económicas y militares. En Bolivia, este “legado” se reflejó en:
  1. Intervencionismo histórico, con apoyo a dictaduras militares entre 1964 – 1982 y presión para el alineamiento geopolítico durante la Guerra Fría.
  2. Control de recursos estratégicos, con políticas orientadas a favorecer la extracción de recursos naturales estratégicos (ej. Plata, estaño, gas), tiempos en el que por ejemplo los hidrocarburos era del pueblo boliviano mientras estaba bajo tierra y desde la boca de pozo de las corporaciones transnacionales.
  3. Injerencia en soberanía, complotando para mantener la histórica dependencia de Bolivia a instituciones financieras internacionales como el FMI, Banco Mundial, condicionando políticas económicas y debilitando la autonomía estatal.
  4. Propiciando “lacayismo” político, empresarial, militar y policial. En lo empresarial y político desarrolló el Plan Bohan, facilitando a que extranjeros resabios de la primera y segunda guerra mundial (sus aliados) se asentaran en el oriente boliviano. Y militar y policialmente, formando apátridas con la “Escuela de las Américas – SOA (según siglas en inglés)” creada en 1946, en plena guerra fría, en la zona del canal de Panamá, administrada por Estados Unidos, con el objetivo de adoctrinar oficiales latinoamericanos en la lucha “anticomunista” o “antipatrias” – “apátridas”.

La ESNEUA de 11/2025 se inscribe en esta tradición, aunque con mecanismos actualizados en términos de: seguridad secutirizada, control de cadenas de suministro de minerales críticos (litio, tierras raras) y lucha contra las influencias extracontinentales (China, Rusia – BRICS+)

  1. Económicamente. Se plantea neoextractivismos y dependencia. No se pierda de vista que Bolivia posee el 25% de reservas mundiales de litio, clave para la transición energética global. En esos términos la estrategia estadounidense prioriza:
  1. Acceso preferencial a recursos, a través de acuerdos bilaterales que podrían debilitar la soberanía boliviana sobre sus recursos, replicando modelos extractivistas del pasado, en particular teniendo de su lado al Gobierno actual, que lo primero que hizo fue presentarse y reestablecer “relaciones diplomáticas” y evidenciando la alienación al ser el único Gobierno estadounidense en respaldar el DS 5503 que tiene movilizado al pueblo boliviano bajo la consiga “Bolivia no se vende carajo”, “Bolivia se defiende carajo”.
  2. Condicionalidades geopolíticas, aplicando presiones para excluir a competidores como China, limitando la capacidad de Bolivia para diversificar alianzas económicas.
  3. Riesgo de reprimarización, bajo la aplicación del enfoque en exportación de materias primas sin valor agregado, perpetuando la dependencia y vulnerabilidad económica.

Bajo el enfoque del Artículo 9 numeral 1 de la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia (CPEPB) de 2009, esto refuerza la división internacional colonial del trabajo, donde el Sur Global provee recursos naturales y el Norte controla la tecnología y cadenas de valor. La CPEPB en su artículo 351 establece que los recursos naturales son de propiedad del Pueblo boliviano y su gestión debe priorizar el bienestar colectivo. Cualquier acuerdo que omita consulta previa y beneficio justo violaría este principio.

  1. Política y soberanamente, la democracia será intervenida. La estrategia estadounidense enmarca su política exterior en la “defensa de la democracia”, pero históricamente ha priorizado gobiernos afines a sus intereses sobre procesos autónomos. Para Bolivia ello implica:
  1. Presión sobre el modelo de gobierno, crítica o anulación del Proyecto de Estado Plurinacional y Comunitario, etiquetados con estigma negativizada – discriminación -  de “populistas” o “autoritarios”.
  2. Uso de herramientas de soft power – poder blando, operativizando financiamiento a ONGs, medios de comunicación y actores políticos bajo narrativas de “lucha contra la corrupción” o “promoción de libertades”, que pueden desestabilizar gobierno no alineados.
  3. Soberanía limitada, a título de cooperación en seguridad (narcotráfico, defensa) suele incluir condicionamientos que subordinan políticas nacionales a intereses estadounidenses.
  4. Una intervención directa, con aquiescencia del Gobierno de Paz – como el retorno de la DEA, que operaría sin reparos en los Derechos Humanos Individuales ni Colectivos, en vista de que el Presidente Donald Trump afirmó que su único límite para acciones del país en el extranjero -  su poder - es “su moral” y que “no necesita” el derecho internacional (…), así lo dijo en una entrevista con el New York Timen, publicada el jueves 8 de enero de 2026. 

(Difusión en muchos medios internacionales ej. https://www.elmundo.es/internacional/2026/01/09/696041fce9cf4a615e8b4592.html)

 

Ante esas amenazas, precisar enfáticamente que, Bolivia Constitucionalmente se definió como Estado Plurinacional, comunitario y autónomo (art. 1), con soberanía sobre decisiones políticas (art. 7). La injerencia externa en asuntos internos viola estos principios y el derecho a la autodeterminación de los Pueblos.

 

  1. En cuanto a Derechos de las Naciones y Pueblos Indígenas Originarios Campesinos (NPIOC) y descolonización, la ESNEUA suele ignorar la dimensión plurinacional y decolonial boliviana, porque:
  1. Las NPIOC, en Política exterior estadounidense ha priorizado acuerdos con élites políticas y económicas, marginando a organizaciones indígenas y sus demandas de autonomía y gestión territorial. No olvidar que sus Pueblos Originarios son segregados a “reservas territoriales”.
  2. Consulta previa e impacto ambiental. Cualquier cooperación en minería o energía que omita la Consulta Libre, Previa e Informada (Convenio 169 OIT) violaría derechos constitucionales (Art. 30.II) y reforzaría patrones coloniales.
  3. Visión extractivista vs. Vivir Bien. El modelo económico promovido por EE.UU., choca con el paradigma del Vivir Bien, que prioriza armonía con la naturaleza y economía comunitaria.

Decolonialmente, la estrategia estadounidense refleja una epistemología occidental que ve la naturaleza como recurso explotable, contrario a las cosmovisiones indígenas de reciprocidad con la Pachamama.

Por lo expuesto, desde mi esencia Patriótica, considero que:

  1. la ESNEUA = doctrina Monroe, es un “disfraz moderno del colonialismo imperialista”, que busca subordinar Bolivia a intereses corporativos estadounidenses exclusivamente.
  2. son tiempos: a) en que la Pachamama y todas sus bondades que nos da como riquezas – litio, oro y piedras raras, requieren de nuestra defensa inclaudicable -, b) de UNIDAD boliviana para defender nuestra soberanía bajo la consigna que ya nos moviliza “Bolivia no se vende carajo” “Bolivia se defiende carajo”
  3. urge el abrazo de unidad latinoamericana, como hermanos y hermanas hereder@s de civilizaciones milenarias del Abya Yala y el Tawantinsuyu, desde y como base social organizada.
  4. Volver a recordar nuestro firme repudio a cualquier forma de neocolonialismo imperialista pronunciado en Managua en 1992, reivindicando el legado de nuestr@s ancestr@s, de nuestra conciencia, resistencia, persistencia y resiliencia por la dignidad histórica y futurista con el fin de salvar a la Comunidad de la Vida.

Y gritar tod@s con fuerza: Nos quitaron nuestros frutos, nos quebraron nuestras ramas, nos quemaron nuestros troncos, (…) pero no pudieron con nuestras raíces, ¡y aquí estamos! “Bolivia no se vende carajo”, “Bolivia se defiende carajo”, Latinoamérica: es libre, es soberana, es cultura de paz y es dignidad.

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