inbound2324494423160661160.jpg

1 de noviembre (Urgente.bo). - Pese a ciertas prohibiciones y la pandemia de por medio, los bolivianos no dejaron de cumplir con las tradiciones de Todos Santos, familias en La Paz y Cochabamba armaron las mesas con platos típicos, bebidas, pan, biscochuelos para sus difuntos. La gente visitó los cementerios para ponerles flores a sus muertos.
En el cementerio general de la ciudad de La Paz, la ciudania respeto las restricciones, no ingresaron con alimentos y cumplieron extrictamente con las medidas de bioseguridad.
Martín Fabbri, director de Empresas Entidades y Servicio Públicos del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GMLP), informó que se espera la visita de al menos 10.000 personas.
"Se está cumpliendo con el objetivo. La gente está ingresando con barbijos quirúrgicos, se le toma la temperatura y pasa por las cabinas de desinfección", indicó.
De igual forma, en el cementerio de El Alto, las autoridades municipales tratan de hacer cumplir las restricciones, pese a que algunas personas trataron de ingresar con panes y llevaron a los niños. Eso está prohibido.
En Cochabamba, los visitantes ingresaron a los cementerios con coronas que simbolizan el ingreso de las almas al mundo terrenal.
No faltaron las cadenas, Franz Valle, vendedor de estos productos, explica que el de color rosado es para las niñas y jóvenes dejaron el mundo, los colores negros y morados para los adultos.
Mesas como altares
Bertha Mamani, viuda de Velasco, vive en la zona de Phampahasi y cada año instala una mesa con panes, biscochuelos, suspiros y al menos siete platos típicos para sus 10 familiares difuntos. Aseguró que mantiene la tradición familiar que le dejó su madre.
Ella personalmente preparó la comida, Cochayuyo, Lechón, Arbejada, Sajta, además de un delicioso arroz con leche y mazamorra.
///


